De la ruta al arco: el sueño de un nene que viaja a Cipolletti para lograr algún día triunfar en Boca
Francisco Barbagiovanni tiene 11 años y un sueño enorme: defender algún día el arco de Boca Juniors. Pero detrás de su sueño hay esfuerzo, kilómetros recorridos y un sacrificio familiar que no pasa desapercibido. Vive en Cutral Co, Neuquén, y dos veces por semana viaja a Cipolletti, Río Negro, para entrenar en la Academia Pillmatun. Los 250 kilómetros ida y vuelta se sienten en el cuerpo... y en el bolsillo.
Cómo contó el medio Cutral Co al instante quienes dieron a conocer su historia, todo cambió cuando su papá perdió el trabajo. Lejos de bajar los brazos, Francisco decidió ayudar. Por las tardes noches, se instala en la vera de la Ruta 22 con bolsas de hielo que vende a camioneros y vecinos que paran a cenar. Cada venta, a 3 mil pesos, se destina a un objetivo concreto: llenar el tanque de combustible y así poder seguir entrenando.
“El fútbol es lo que más me gusta y no quiero dejarlo. Salgo a vender hielo para ayudar a mis papás porque sé que los viajes son caros”, contó Francisco con una madurez que sorprende para su edad. Aunque al principio los mano a mano con los clientes le costaron más que los enfrentamientos con los delanteros, hoy tiene su clientela y se las ingenia para equilibrar estudio, fútbol y su trabajo en la ruta.
Mientras tanto, en el arco sigue creciendo como arquero y no pierde de vista su meta.