2025-02-04

Caso Otoño Uriarte: 9 claves para entender un juicio que esperó 18 años

Desde la destitución de una jueza a las complicidades policiales y judiciales; todo lo que pasó en una investigación que recién llegó a juicio a fines del año pasado.

El juicio que se sigue por la desaparición y muerte de la adolescente Otoño Uriarte fue revelador de todos los contratiempos que hubo durante la investigación, pero no alcanzó para demostrar las razones por las que se demoraron 18 años en llegar a esta instancia. Una etapa que no va a concluir mañana, a las 13.30, cuando el tribunal lea la sentencia contra los cuatro imputados.

 

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¿Culpables o inocentes? Durante sus intervenciones, declamaron su inocencia y se quejaron del tiempo que lleva esta situación. Ángel Germán Antilaf llegó al este juicio con una condena por robo agravado, por lo que está encarcelado en el penal de Roca; los hermanos José Hiram Jafri y Ricardo Néstor Cau, quienes siguen viviendo en el mismo lugar de Fernández Oro, y Maximiliano Manuel Lagos, quien se trasladó a Neuquén y trabaja de albañil.

 

¿Cuándo se produjo la desaparición de Otoño?

Otoño era una adolescente de 16 años; cursaba tercer año en el colegio de Fernández Oro y jugaba al vóley federado para el club municipal. La última vez que la vieron con vida fue el 23 de octubre de 2006: después de las 21.30 salió del entrenamiento, se despidió de sus amigas y se encontró con su novio, Federico Saavedra. Cerca de las 23, la muchacha se fue a su casa: tenía que caminar por la calle Kennedy, y atravesar una zona de chacras sin iluminación. Pero nunca llegó al domicilio donde la esperaba su padre. El 24 de abril de 2007, su cuerpo fue encontrado en avanzado estado de descomposición, atrapado en una reja de la usina ubicada sobre el canal principal de riego.

¿Cuál fue la causa de la muerte?

El cuerpito de Otoño estaba muy deteriorado: el agua había avanzado un proceso de “saponificación”, por el que las células toman una consistencia “jabonosa”. Pero durante la autopsia, los peritos pudieron encontrar algunas pistas. La principal hipótesis es que hubo un “puntazo” que ingresó por la zona de las costillas, atravesando la arteria axilar. Esto provocó un intenso sangrado que si no es atendido a tiempo en un centro médico, lleva a la muerte. El arma nunca se encontró. Para la fiscalía, pudo haberse tratado de un cuchillo “tramontina” o similar. Las marcas permiten imaginar una “faca” al estilo carcelario: siete milímetros de ancho, plano, que penetró unos siete centímetros en el cuerpo.

La confusión en la investigación

Desde un primer momento se sospechó sobre la profundidad de la investigación inicial, a cargo del entonces jefe de la Comisaría de Fernández Oro, Ives Vallejos. Durante su declaración en el juicio, la abogada querellante Gabriela Prokopiew le preguntó cómo era que sabía la forma en que estaba vestida Otoño la noche de su desaparición, antes de que se hiciera la denuncia formal. El expolicía se refugió en una escueta declaración: “por otros testimonios”, y “no recuerdo, pasó mucho tiempo”.

Meses más tarde, Vallejos apareció en medio de un procedimiento que debía realizar la policía neuquina en un prostíbulo de San Martín de los Andes. Tampoco dio respuestas satisfactorias al hecho.

 

La abogada querellante anticipó que pedirá la apertura de una causa "Otoño 2" para determinar responsabilidades en la investigación.

 

Una “comisión paralela”

En los años de la desaparición y muerte de Otoño, el subjefe de la Policía era el polémico comisario Víctor Cufré, que después ocupó la jefatura y la secretaría de Seguridad durante la gestión del radical Miguel Saiz. Junto a Víctor Sodero Nievas, presidente del Tribunal Superior de Justicia, se instalaron en la localidad y conformaron una singular “comisión especial” y paralela. Las decisiones y las medidas que tomaron no llegaron a ningún camino en particular, pero obstaculizaron la investigación.

Cufré cumple prisión domiciliaria por haber ordenado la represión en Bariloche en 2010, que terminó con dos muertos.

 

Una jueza destituida

María del Carmen García García fue la primera jueza de instrucción de la Cuarta Circunscripción de Cipolletti, y le tocó lidiar con un caso más que complejo. Tuvo que apartar de la investigación a Vallejo tras el fallido episodio de San Martín de los Andes, en marzo de 2007; y conformó una comisión especial que integraron los oficiales Daniel Jara y Claudio Retamal.

García García fue sometido a un jurado de enjuiciamiento y destituida “por unanimidad”, declarando su “ineptitud psíquica” para ejercer el cargo. Esa ineptitud “significa la pérdida de la aptitud para el buen desempeño o ejercicio normal de la función” o cargo en el Poder Judicial, explicaron en el fallo.

 

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El juicio anterior: un sobreseimiento cuestionado

El caso Otoño ya atravesó un juicio: fue durante 2017. Los actuales acusados, Antilaf, Jafri, Cau y Lagos, junto a Saavedra y Juan Calfiqueo, fueron sobreseídos en primera (Juzgado N° 2), y segunda instancia (Cámara Primera en lo Criminal de Cipolletti). Pero en junio, el Tribunal Superior de Justicia en pleno y por unanimidad resolvió que no había mérito para el sobreseimiento y tampoco para el procesamiento, por lo que habilitó a la Fiscalía a continuar con la investigación del caso para producir nueva prueba.

 

Por qué continuó la investigación la fiscal general de Roca

Tras aquel fallo del Tribunal Superior de Justicia, la fiscalía de la Cuarta Circunscripción retomó la investigación. El Procurador General de la provincia, Jorge Crespo, entendió que la causa debía tener una “perspectiva de género” y que debía ser conducida por una mujer. Pero no había fiscales mujeres en condiciones de asumir esa investigación en la IV Circunscripción. La responsabilidad cayó en una de las integrantes del Ministerio Fiscal de Roca: Teresa Giuffrida.

 

Por qué no se cayó la causa, después de 18 años

La abogada querellante, Gabriela Prokopiew, presentó el pedido de elevación a juicio el 8 de agosto de 2023, un día antes de que se extinguiera la posibilidad de la acción penal. Un plazo que se empieza a contar a partir de la primera imputación formal. La aceptación de la elevación a juicio fue un alivio para la familia Uriarte. Fue “un paso enorme en la búsqueda de la verdad”, afirmó.

 

¿Habrá un juicio “Otoño 2”?

Culpables o inocentes, todo conduce a un segundo juicio por las responsabilidades en la investigación judicial y policial inicial. Ya lo adelantó Prokopiew, la propia fiscalía y hasta los defensores de los imputados.

 

 

 

 

 

 

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