En fotos el juicio por Otoño Uriarte: los culpables, la familia y la comunidad pidiendo justicia
El juicio por el secuestro y asesinato de Otoño Uriarte llegó a una instancia crucial este miércoles, cuando el tribunal de juicio integrado por María Florencia Caruso Martín, Juan Pedro Puntel y Amorina Liliana Sánchez Merlo declaró culpables a los cuatro acusados: José Hiram Jafri, Ricardo Néstor Cau, Maximiliano Lagos y Germán Ángel Antilaf.
El caso, que se convirtió en un símbolo de lucha de la comunidad, tuvo un desarrollo marcado por las conductas controversiales de los imputados durante el juicio. El episodio más llamativo ocurrió cuando Ricardo Néstor Cau llegó a Tribunales en evidente estado de ebriedad. Poco antes de las 13:30, el imputado protagonizó un altercado con vecinos que aguardaban el veredicto y posteriormente tuvo una acalorada discusión con su abogado, Marcelo Caraballo.
Dado su estado, Cau fue trasladado a una sala contigua para escuchar la lectura del fallo. Durante el proceso, sus gritos interrumpieron la audiencia, lo que llevó a la jueza Florencia Caruso a pedirle a su defensor que intentara controlar "el show" del imputado.
Tras la declaración de culpabilidad, la fiscal Teresa Giuffrida solicitó la inmediata prisión preventiva de Jafri, Cau y Lagos, argumentando el riesgo de fuga. El tribunal hizo lugar a la petición y ordenó la detención inmediata de los tres acusados, quienes continuarán bajo custodia hasta la segunda etapa del juicio, donde se definirá la pena que deberán cumplir. Dado que la figura delictiva es el secuestro agravado seguido de muerte, la condena prevista en el Código Penal es la prisión perpetua.
Por su parte, Germán Ángel Antilaf ya se encuentra cumpliendo una condena por un robo cometido en una empresa frutícola en Allen el año pasado, por lo que la medida no lo afecta de manera inmediata.
Con este veredicto, se cierra una primera etapa en la búsqueda de justicia para Otoño Uriarte, cuya desaparición el 23 de octubre de 2006 marcó un antes y un después en la región. La resolución del tribunal, sin embargo, deja abiertas preguntas sobre los tiempos de la justicia y la responsabilidad de los organismos que intervinieron en la investigación del caso a lo largo de los años.
Afuera la abogada querellante recibio decenas de abrazos, de lágrimas y de gritos por la memoria de Otoño.