Tres bomberos cipoleños fueron como voluntarios al incendio del Parque Nacional Lanín
Tres bomberos del cuartel de Cipolletti viajaron como voluntarios para ayudar en la contención del incendio forestal que afectaba al Parque Nacional Lanín, al sur de la provincia de Neuquén. Una reserva natural única, gravemente amenazada por las llamas sin control.
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Los brigadistas llegaron a la zona del incendio el viernes por la noche, y el sábado comenzó a llover. La condición climática permitió que se aplacara notablemente el avance del fuego, y poco después logró contenerse. Por esa situación, los cipoleños tuvieron poca acción pero pudieron vivir la angustia de los lugareños y las distintas estrategias que se desarrollaron para enfrentar el problema.
El incendio afectó a más de 24.000 hectáreas del Parque Nacional Lanín. Durante todo un mes, la falta de lluvias, el calor y la intensidad de los vientos contribuyeron a esterilizar los esfuerzos de centenares de brigadistas y 17 equipos aéreos que enfrentaban los diversos focos.
Los voluntarios cipoleños estuvieron en el campamento base haciendo tareas de apoyo. Foto: gentileza.
Se considera el incendio forestal más importante de la provincia de Neuquén, por las proporciones que alcanzó. Y aunque nunca hubo poblaciones amenazadas, el daño ambiental fue terrible.
El cabo primero Emiliano Díaz y los bomberos Rodrigo Lagos y Joaquín Florit se anotaron para sumarse a los equipos de brigadistas y partieron el viernes 28 hacia la zona del incendio. Ese día llegaron las tan esperadas lluvias, que continuaron durante el sábado y parte del domingo.
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Esa situación dificultada el ascenso los sectores siniestrados, por lo que los “recién llegados” permanecieron en el campamento base realizando tareas logísticas y de apoyo.
El lunes pasado, como la situación estaba contenida, se dio la orden de repliegue para los voluntarios que habían llegado para sumar sus esfuerzos en la lucha contra el fuego. El martes los bomberos ya estaban en el cuartel de la calle Libertad, para compartir esta singular experiencia con sus compañeros.
“Mucho no vimos, porque llegamos con la lluvia y ya no se podía subir donde se estaba combatiendo. Hubo otros voluntarios que estuvieron más tiempo y pudieron ver más cosas, como los de Cinco Saltos. Igual fue una buena experiencia”, comentó Díaz.