En apoyo a los jubilados se marchó en Cipolletti y Neuquén en defensa de sus derechos
Este miércoles, jubilados de Cipolletti y Neuquén se movilizaron en solidaridad con sus compañeros de Buenos Aires, en reclamo por lo que consideran un "plan criminal" en contra del sector pasivo. Las manifestaciones tuvieron lugar en los puntos tradicionales de protesta: Plaza San Martín en Cipolletti y en el monumento en Neuquén.
Juan Ignacio Justiniano, integrante de Jubilados Insurgentes, explicó en una entrevista que esta marcha surge del compromiso y la indignación por la situación que atraviesan los jubilados en todo el país. "Nosotros nos movilizamos generalmente en Neuquén los viernes, pero hoy lo hacemos en solidaridad con nuestros compañeros. Somos una filial de Jubilados Insurgentes en Neuquén, y por supuesto que nos duele que les peguen, los vacíen, los persigan por reclamar lo mismo que reclamamos acá", afirmó.
La movilización estuvo atravesada por un fuerte debate sobre los apoyos que reciben. "Se ha armado mucho revuelo porque, ¿quién nos apoya? Pero en esta etapa no importa quién esté al lado, si está Dios o está el diablo. Nosotros vamos a marchar con todos los que nos apoyan", enfatizó Justiniano, destacando la urgencia de la causa.
Desde Jubilados Insurgentes denuncian que el Gobierno está llevando adelante un "genocidio contra el sector", acorralándolos al quitarles primero los alimentos y luego los medicamentos. Según explicaron, esta situación no es nueva y forma parte de un ciclo de ajustes históricos. "Este es el cuarto plan criminal, el primero fue el de Alzogaray, el segundo el de Martínez de Hoz, el tercero el de Cavallo con Menem, y este es el cuarto", aseguró.
Ante este panorama, la organización plantea tres consignas centrales: denunciar la existencia de un plan de ajuste sistemático contra los jubilados, impulsar un plan de unidad con otros sectores también afectados y sostener la presencia en las calles. "Nos sirve la declamación, nos sirve el tuiteo, pero hay que poner el cuerpito", enfatizó Justiniano, llamando a la participación de toda la sociedad.
En ese sentido, resaltó que todos tienen un "viejito en la familia" y que, eventualmente, todos serán jubilados si las políticas lo permiten. "Cuando yo veía la lucha de Norma Pla, me dolía, pero poco. Es posible que a las nuevas generaciones les pase lo mismo con nosotros. Pero ahora no hay una Norma Pla, hay miles, y esa es la diferencia", concluyó.