FAMILIA
La mamá de Lali Espósito confesó lo único que no pudo corregir de su hija
La relación entre Lali Espósito y su madre, Majo Riera, ha sido un pilar fundamental en la exitosa carrera de la cantante y actriz argentina. Desde que Lali decidió incursionar en el mundo de la música y actuación, Majo ha estado a su lado, no sólo como madre, sino como una guía y crítica constructiva, un apoyo que ha sido crucial en su vida profesional.
Trabajar en un entorno donde predomina la confianza es vital para cualquier artista, y Lali Espósito lo ha entendido desde el inicio de su carrera. La presencia de su madre en su equipo de trabajo ha sido una decisión que le ha permitido contar con un respaldo constante y una opinión sincera cada vez que se enfrenta a los medios de comunicación. Majo se ha convertido en una compañera inseparable en eventos y entrevistas, asegurándose de que todo marche a la perfección y que su hija se sienta cómoda y protegida en cada paso que da.
Sin embargo, como en cualquier relación madre-hija, existen diferencias de enfoque y carácter que en ocasiones se tornan desafiantes. Majo Riera, con una personalidad más reservada y cautelosa, contrasta significativamente con la espontaneidad sin filtros de Lali, quien no teme mostrar su verdadera esencia en cada palabra y gesto. Este aspecto particular de Lali, mientras que la hace auténtica y querida por muchos, también provoca que Majo intente, con cariño y dedicación, moldear ciertos aspectos de su interacción pública.
En una entretenida charla con el programa radial "Perros de la Calle", Lali dejó claro lo valiosa que es la figura de su madre en su vida. Al reflexionar sobre esto, la joven artista explicó que Majo no solo es una madre para ella, sino el pilar a quien acude cuando necesita consejo o simplemente desea asegurarse de haber manejado las situaciones adecuadamente. "Termino una nota y hablo con ella para ver si estuve bien, si fui educada", confesó con una sonrisa.
Aun con estas dinámicas, Majo no deja de señalar, entre risas, los pequeños desacuerdos con su hija, como su frecuente uso de palabras soeces. "A veces le digo; no digas tantas malas palabras, la pu..." confiesa entre exclamaciones de resignación. Aceptando, quizás, que a menudo estos comentarios son parte de "una batalla perdida", Majo Asume su rol con humor y amor, entendiendo que Lali Espósito es quien es, en parte gracias a esa autenticidad brillante y arrolladora que tanto la caracteriza. Esta relación balanceada entre apoyo incondicional y consejos madre-hija es, sin duda, una fórmula ganadora en el apasionante universo de Lali.