Conectividad entre Cipolletti y Fernández Oro: anuncian mejoras clave en arterias alternativas a la Ruta 65
En el marco de la creciente demanda de conectividad vial entre las ciudades de Cipolletti y Fernández Oro, el intendente orense Gustavo Amatti, anunció importantes avances en obras de infraestructura que buscan descomprimir la transitada Ruta Provincial 65.
En diálogo con el medio local Cipo360, destacó que se está trabajando en proyectos para mejorar calles clave como Mitre, Reggioni y Maestro Espinoza, arterias que funcionan como conexión directa entre ambas localidades.
“Ya estamos avanzando con Provincia en la obra del cordón cuneta y muy pronto vamos a firmar el convenio. Va a ser una obra delegada al municipio, con licitación pública. Contamos con el compromiso del Gobernador, así que se va a poder asfaltar esa calle, que son unos 1.100 metros”, detalló el jefe comunal, remarcando que esta intervención será clave para mejorar la transitabilidad y aliviar la carga vehicular sobre la Ruta 65.
La calle Mitre, junto a Reggioni y Maestro Espinoza, tiene un tránsito constante de vecinos que se movilizan entre Cipolletti y Fernández Oro, en especial hacia el centro de ambas ciudades. Sin embargo, el estado actual de estas vías dificulta su mantenimiento y las convierte en un punto crítico. “Hoy se moviliza mucha gente por ahí y la calle realmente no está en muy buenas condiciones. El asfalto va a ser importantísimo también para los comerciantes, para el acceso al colegio y para quienes se trasladan diariamente”, indicó.
Además, el intendente anticipó que se están manteniendo conversaciones con Rodrigo Buteler, intendente de Cipolletti, para continuar con las obras del lado cipoleño. El objetivo es dar continuidad a la calle Vélez Sarsfield y su conexión con el puente hacia Fernández Oro, lo que representaría una nueva vía de circulación. Aunque esta arteria aún no será pavimentada, se espera que aporte a la descongestión del tránsito en la región.
La mejora de estas vías alternativas no solo apunta a optimizar la movilidad diaria, sino también a reducir los accidentes que se producen con frecuencia en la Ruta 65. “Hay horarios en que es prácticamente imposible transitar. A las 7 de la mañana o a las 5 de la tarde, cruzar desde Neuquén hacia Roca es un verdadero cuello de botella, especialmente en el tramo que pasa por Fernández Oro”, subrayó.