CONFESIONES
Dalma Maradona recordó cómo interrumpió un encuentro entre Diego y Salma Hayek en Cannes
La historia de Diego Maradona, un ícono inigualable del fútbol mundial, está repleta de anécdotas que reflejan una personalidad tan extraordinaria como excéntrica. En esta ocasión, es su hija Dalma quien ha traído a la luz una historia inédita, en lo que puede describirse como un episodio de la singular y multifacética vida de su padre. Dalma ha compartido una confesión durante una charla en el programa Bondi Live, donde pistoleros del cine de Hollywood también figuran como protagonistas.
Es conocido que la vida del astro del fútbol estuvo siempre entrelazada con el mundo del espectáculo. No fue raro verlo rodeado de grandes figuras del cine y ocio estadounidense en eventos exclusivos a nivel mundial. Tal es el caso de Salma Hayek, la reconocida actriz mexicana que, durante una fiesta en Cannes, se cruzó con Maradona, en lo que pudo haber sido una noche memorable para ambos. Sin embargo, la historia tuvo un desenlace totalmente diferente gracias a la intervención de Dalma.
Según relata Dalma, Diego era bastante ajeno a los nombres rimbombantes de Hollywood. La hija del célebre 10 cuenta cómo su padre no tenía idea de quiénes eran sus admiradores entre la élite del cine. "Muchas veces no quería salir con nadie y no sabía quién era quién. Como la vez con Colin Farrell, le tuve que decir: dale, conoce a Colin Farrell, papá”, recordó con humor. En aquella ocasión, fue ella quien continuó la charla con el actor, mientras Diego se encargaba de poner fin a la rodante película de su hija y el cinematográfico galán.
La narración se despliega como un desenlace biográfico cuando entra en escena Javier Bardem y Salma Hayek, durante otra velada en el afamado festival de cine francés. La química entre Salma y Diego era evidente cuando se movieron juntos en la pista de baile. En medio del cebado ritmo de lo que prometía más que un giro de salsa, Dalma se las ingenió para desviar la atención del argentino astro del balón. “Le pedí a papá que cruzara al hotel conmigo, de alguna manera sabía que si lo llevaba allá lo mantendría en el hotel esa noche”, reveló.
Convencer al malogrado campeón no fue tarea fácil. "¿Por qué no cruzas tú sola? Estoy bien aquí", había dicho Diego, quien no veía razón para interrumpir lo que sería un hito personal al estilo telenovela. Sin embargo, Dalma jugó sus cartas con sutileza para hacerse acompañar y de pronto descubrir una inesperada vuelta de tuerca donde todo acabó sin el tan anunciado cierre que prometía más de un titular de la prensa rosa.
Dalma revivió anécdotas salpicadas de risas, recolectando pedacitos de una vida imborrable y dejando frases que una musa triste podrá ver desde el otro lado del continente: “Salma, ¿dónde estás ahora? Perdóname, si tu obra ya culminada alguna vez empezó a tejer una historia con mi papá, mereces ser homenajeada, aunque no sea más que mi madrastra.”