Denuncian faltas de vacunas obligatorias del calendario nacional
Desde hace tiempo, los Profesionales de Salud Pública Neuquina ha denunciado la creciente falta de recursos humanos y la escasez de vacunas en los hospitales públicos de la provincia de Neuquén, situación que, aseguran, se replica en muchas otras regiones del país.
La falta de cobertura médica y de atención ambulatoria es una de las principales preocupaciones. Los hospitales, especialmente los de zonas más alejadas, han tenido que soportar una sobrecarga de pacientes, quienes se ven obligados a volcar sus consultas —sean urgencias o no— a las guardias debido a la falta de atención primaria. Esta crisis de recursos humanos y de cobertura afecta directamente la calidad del servicio que se ofrece a la población.
A este panorama se le suma la creciente escasez de vacunas, producto de políticas nacionales que, según los trabajadores de salud, no han permitido la compra de las dosis necesarias para garantizar la protección de la población. La situación es alarmante, ya que muchas de estas vacunas son fundamentales para prevenir enfermedades crónicas y transmisibles, como el VIH, la sífilis o la hepatitis.
El sindicato Siprosapune criticó a través de un comunicado las políticas de desmantelamiento del Ministerio de Salud, que incluyen recortes en el presupuesto destinado a la atención de enfermedades crónicas y la reducción de personal en áreas clave del sistema de salud pública. Según las denuncias, más del 75% de los recursos destinados a tratamientos de enfermedades transmisibles han sido recortados, poniendo en riesgo la salud de miles de neuquinos y argentinos.
La situación en Neuquén, una provincia con un sistema de salud fuertemente vinculado a los recursos de Vaca Muerta, es aún más grave. A pesar de los anuncios del gobierno provincial sobre obras y mejoras en el sistema de salud, los profesionales de salud afirman que la falta de personal especializado sigue siendo una de las principales falencias. "Cargos como los de clínica médica, fonoaudiología, farmacia, cirugía, pediatría, psiquiatría y otorrinolaringología siguen sin ser cubiertos adecuadamente. Esto afecta directamente el acceso a tratamientos, seguimientos y controles médicos, lo que, a pesar de la propaganda oficial, limita la atención que recibe la población."
Los trabajadores del sector también critican el mal llamado convenio colectivo de trabajo de salud, que a su juicio, ha sido recortado y no contribuye al fortalecimiento de los equipos de salud. Además, subrayan la disparidad salarial que deja a muchos trabajadores con sueldos por debajo de la línea de pobreza, afectando la motivación y la calidad del servicio.
Un aspecto central de la denuncia es la falta de vacunas, algo que, según los representantes del sindicato, nunca antes se había dado en un país que, por más de 70 años, ha sido parte de la Organización Mundial de la Salud. Para los trabajadores, esta escasez no es una cuestión menor. La salud, afirman, no puede depender del individualismo ni de las decisiones privadas. Las vacunas no son algo que pueda adquirirse en una farmacia o a través de una obra social, sino que deben ser proporcionadas por un sistema público de salud, universal y equitativo.
A pesar de las dificultades actuales, los trabajadores de la salud insisten en que la situación no se debe subestimar. "Sin salud no hay nada", aseguran, recordando cómo la atención en los hospitales públicos fue clave para enfrentar la pandemia de COVID-19, cuando más de dos tercios de los pacientes fueron atendidos en el sistema público.
Finalmente, señalan que la política de salud actual, tanto a nivel nacional como provincial, está llevando a un escenario en el que la población se ve forzada a “salvarse por su cuenta”, algo que aseguran es insostenible. La situación de la salud pública, advierten, podría empeorar si no se toman medidas urgentes para revertir estos recortes y garantizar el acceso a la salud para todos.