SEPARACIONES
Por qué se divorciaron Gabriela Sari y Rulo Schijman tras 11 años
La noticia de la separación entre Gabriela Sari y Rulo Schijman tras una relación de más de una década ha sorprendido a muchos, y es que eran una pareja que emanaba complicidad y cariño. Sin embargo, como ha trascendido en los medios, el amor parece haber seguido su curso natural hacia un desenlace inevitable.
Conocidos por el público gracias a sus trayectorias en los medios de comunicación, Gabriela Sari y Rulo Schijman se encontraron cuando "Caiga Quien Caiga", el icónico programa de televisión, estaba en auge. Rulo desempeñaba en el mismo el papel de entrevistador socarrón, con un personaje que rozaba la irreverencia, y ahí surgió su enlace con Sari. Según relató Schijman hace tiempo, su primer acercamiento fue gracias a una broma cargada de picardía, que sirvió para romper el hielo con la actriz.
Esta primera chispa, aunque bromista e inesperada, encendió una relación que pronto se convertiría en algo serio, culminando con la llegada de su hija Donna, quien ha sido el centro de su universo familiar. A pesar de los desafíos profesionales y personales, ambos artistas supieron transitar tantos años juntos, consolidando una vida compartida que supo sobrepasar las primeras ilusiones románticas que los unieron.
No obstante, la relación ha llegado ahora a su final. Como comentó la periodista Paula Varela, las razones para su separación surgen más como un desgaste natural de la convivencia que por una situación específica. La ruptura se habría concretado hace algunos meses, pero hasta ahora fue mantenida en reserva bajo deseo y consentimiento de ambas partes, priorizando el bienestar afectivo de Donna ante todo.
En un reciente intercambio con medios de comunicación, Rulo Schijman expuso que, a pesar de la tristeza, la decisión de separarse es compartida y respetuosa. "Con Gaby estamos transitando juntos este momento, intentando que sea lo menos traumático posible, especialmente para nuestra hija", añadió, subrayando el compromiso que tanto él como Sari continúan teniendo hacia la contención de su menor hija.
A puertas cerradas y en un hermético acuerdo, este capítulo parece ser uno de esos momentos complejos en los que una pareja superpuesta por el tiempo asume nuevos rumbos, los cuales, aunque divididos, esperan que cada individuo encuentre su propio camino, así como su esencia perdida entre los días de una relación prolongada pero no infinita.