Habló la mamá del joven que murió electrocutado y apuntan a un vecino
Una tragedia sacudió a los vecinos del barrio San Martín de Neuquén capital, luego de que un joven de 31 años, identificado como Nicolás, muriera electrocutado al intentar ingresar a la casa de su madre por un sector que solía utilizar cuando no tenía llave. Lo que no sabía era que el alambrado que debía cruzar tenía corriente eléctrica.
El hecho ocurrió cuando Nicolás, como lo hacía habitualmente, intentó acceder por un pasillo lindante al fondo de la casa de su madre. Al apoyar un pie en el alambrado y agarrarse de una chapa, recibió una fuerte descarga eléctrica. Según el testimonio de la familia, en ningún momento hubo advertencias visibles de que el cerco estaba electrificado.
Su madre relató con dolor el momento en el que se enteró de lo ocurrido:
“Yo estaba trabajando, a seis cuadras, y me llama uno de mis hijos porque escuchó un ruido. Cuando llegué, no entendía nada. Le hablaba a Nicolás para que se bajara, pero ya no respondía. Uno de mis hijos me metió adentro y me pidió que me quedara tranquila. La policía llegó 20 minutos después. Mientras tanto, el alambrado seguía con corriente. Nadie cortó la luz”.
Según pudo saber este medio, el vecino propietario del alambrado sería electricista y tenía un cartel en su portón que así lo indicaba. Sin embargo, nunca habría colocado advertencias sobre la electrificación del cerco. Tampoco habría actuado rápidamente para cortar la energía tras la tragedia.
“Él sabía lo que hacía, porque tiene conocimientos. No tenía ni un cartel, ni un disyuntor que cortara la corriente. No lo puedo entender”, sostuvo la madre. “Mi hijo no era un desconocido, no estaba robando ni nada parecido. Esta era su casa, siempre venía por ahí cuando no tenía llave. Lo conocían todos los vecinos. Nadie imaginó que algo así podía pasar”, agregó.
La familia ya adelantó que este miércoles se presentarán en Fiscalía para radicar la denuncia penal. “Hasta ahora no tuve fuerzas, pero esto no puede quedar así. Mi hijo dejó un hijo de dos años. Lo que pasó es muy grave”, expresó entre lágrimas.
Nicolás tenía 31 años, vivía con su pareja y su pequeño hijo. “No vivía en la calle, como algunos dijeron. Tenía su casillita. Y más allá de eso, lo que pasó no tiene justificación. La vida de mi hijo no me la devuelve nadie, pero la justicia tiene que actuar”, concluyó su madre.