El hombre fue identificado como Oscar Tripailaf y todas las alarmas se encendieron ya que había participado en una competencia de bicicletas días antes, por lo cual podría haberse contagiado en alguna zona boscosa. Tras realizar la investigación epidemiológica, se estimó que la vía de contagio pudo haber sido ambiental, sin identificarse contacto directo con el vector.
El deportista se internó en el hospital Ramón Carrillo de San Martín tras tener síntomas el 8 de abril. Por protocolo se aisló preventivamente a 10 personas, contactos estrechos de la persona contagiada.
Las zonas cordilleranas se mantienen alerta frente a estos dos casos fatales, por lo cual en caso de viajar en los próximos días es importante prestar atención a las indicaciones de Salud.
El virus se transmite principalmente por la inhalación de partículas virales que se encuentran en el aire contaminado por la orina, heces o saliva de los roedores. También es posible contraerlo por contacto directo, ya sea al tocar un roedor muerto o vivo.
Es importante estar alerta a los primeros signos de la enfermedad, que pueden incluir fiebre (38° o más), dolores musculares, escalofríos, tos, dolores de cabeza, náuseas, vómitos, dolor abdominal o diarrea.
En los paseos por los ambientes naturales hay que tener en cuenta las siguientes recomendaciones: