TELEVISIÓN
El terrible grito contra Chiara que generó polémica en la casa de Gran Hermano
El reality show Gran Hermano ha vivido nuevamente momentos de tensión y controversia debido a un grito que se escuchó desde el exterior, dirigido a la concursante Chiara Mancuso. Aunque esta edición del programa había logrado contener en parte el fenómeno de los gritos gracias a las reglas implementadas por la producción, el último episodio ha demostrado que los desafíos para mantener la atmósfera encerrada no han desaparecido por completo.
El suceso comenzó cuando desde el exterior una fuerte exclamación fue oída: "¡Chiara acomodada, Chiara acomodada, Chiara acomodada!". Esta repetición generó un inmediato revuelo dentro de la casa, ocasionando diversas reacciones entre los participantes que habían logrado captar claramente el polémico mensaje. Entre las reacciones más notables, estuvo la de Sandra quien, con gestos, buscó alertar a su compañera Lourdes sobre lo que estaba ocurriendo. Este comportamiento hizo que el presentador del show, Santiago del Moro, debiera intervenir para combatir rumores infundados y prevenir cualquier sanción eventual por parte de la organización.
Durante la emisión en directo, Del Moro se dirigió enfáticamente a los concursantes: “Ojo lo que hacen con los gritos, chicos”. En medio de las especulaciones, el conductor reiteró que no toda información del exterior es veraz y que darle atención podría resultar en sanciones para los jugadores. "Por eso, los gritos no existen", advirtió firme, recordando a todos los involucrados que la naturaleza de los mensajes no siempre es constructiva o verídica.
El impacto emocional en Chiara no pasó desapercibido, lo que motivó a Santiago del Moro a enviar un mensaje calmante: “Que no los desestabilice un grito de afuera. No le den bolilla”. Sus palabras buscaron reforzar la cohesión interna del grupo, incitando a los participantes a concentrarse en el juego y en las relaciones construidas al interior de la casa, lejos de cualquier influencia externa que pueda perturbar el frágil clima del confinamiento.
Al cierre de su intervención, el conductor enfatizó la importancia de evitar que las situaciones externas modifiquen el estado de ánimo de quienes llevan meses participando del reality: “No les den la posibilidad de que les cambie el humor a favor y en contra. No puede interferir el comentario de alguien que está afuera en personas que están hace cinco meses encerradas”. Este llamado a no prestar atención a las voces exteriores tiene como objetivo primordial potenciar la experiencia aislada del encierro que caracteriza al show, manteniendo la esencia del juego intacta, libre de interferencias de un público apasionado y, a veces, demasiado vocal.