FARÁNDULA
El precio del palco donde Benjamín Vicuña presenció la Fórmula 1: ¿quién lo acompañó?
Desde las soleadas y vibrantes tierras de Miami, el actor chileno Benjamín Vicuña se aventuró recientemente para disfrutar en primera fila de un evento que apasiona multitudes alrededor del mundo: la Fórmula 1. Este deporte de motor, conocido por su combinación de velocidad y glamour, atrajo también a Vicuña, que se dejó seducir por la adrenalina del circuito.
Aprovechando un respiro en su apretada agenda, el actor decidió viajar acompañado de una personalidad muy especial: su hijo Bautista. Este gesto fue más que una simple escapada de fin de semana, fue un momento de compartir y profundizar vínculos familiares, marcando recuerdos imborrables para ambos. Así, el dúo padre e hijo se desplazó hasta la ciudad del sol para formar parte de esta cita del automovilismo mundial.
Lo que capturó la atención de muchos no solo fue su presencia, sino el exclusivo lugar desde donde presenciaron la competición. Se encontraban situados en un espectacular palco cercano al pit lane, posición estratégica que brindaba un ala de mosquito sobre la vorágine del circuito y una visión privilegiada de las maniobras de los bólidos. Según se comentaba en redes y medios, este espacio tiene un valor de 13.469 euros (equivalente a 14.500 dólares) para asistir durante las jornadas del evento.
Sin embargo, la historia original tras sus asientos no es simplemente una adquisición. Benjamín Vicuña no tuvo que abrir su billetera, ya que fue cordialmente invitado a ser parte de este reconocido espectáculo, gracias al gentil patrocinio de Disney Plus y ESPN Argentina. Este tipo de invitaciones privadas no sólo significan un ahorro sino que son una muestra de apreciación hacia invitados ilustres que comparten su experiencia con millones de seguidores.
La pasión por la Fórmula 1 en la familia de Vicuña remonta a sus años de infancia, una época donde animaba tardes enteras junto a su propio padre, escuchando evocadoras historias sobre carreras y leyendas del asfalto como Ayrton Senna o Niki Lauda. En sus propias redes, Benjamín no pudo evitar rendirse ante la nostalgia y relató sus sentimientos: “Con el amanecer ya escuchaba las primeras vueltas. Caminaba por la casa buscando el brillo de la televisión”. Compartir ahora esa misma ilusión con su hijo Bautista cataloga esta experiencia no solo como un lujo material, sino como un tesoro emocional perdurable.