Quién era el prófugo que fue detenido en Balsa Las Perlas
El sujeto detenido ayer por los policías de la comisaría de Las Perlas se encontraba prófugo de la justicia neuquina, a raíz de un homicidio agravado por el uso de arma de fuego. César Eliseo Pino había sido condenado a 10 años y 8 meses de prisión por el crimen de Maximiliano Marín, un hecho ocurrido en 2014.
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Pino, de 41 años, empezó a gozar de un régimen de “libertad asistida” como paso previo a su libertad completa. Se trata de un mecanismo por el cual un condenado, un tiempo antes de finalizar su pena, puede salir anticipadamente bajo la supervisión de un organismo estatal y cumpliendo ciertas condiciones. En este caso, fijar domicilio y presentarse periódicamente ante la Oficina de Ejecución Penal.
Sin embargo, en febrero de este año dejó de presentarse y tampoco se lo pudo ubicar en el domicilio que se había informado, por lo que se lo declaró “en rebeldía” y se ordenó su detención inmediata el 6 de marzo pasado. Antes de su fuga, había sido denunciado por amenazas en Centenario.
La investigación permitió ubicarlo en un sector de Las Perlas, donde fue detenido por efectivos de la subcomisaría 82. Luego de los trámites procesales se lo extraditará a Neuquén, donde lo espera la jueza de Ejecución Penal, Raquel Igass.
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En septiembre de 2014, Pino había asesinado a balazos y por la espalda a Marín, al que le disparó en tres oportunidades. “Corré gato… acá el que manda soy yo”, le gritó mientras lo ejecutaba.
Según lo que pudo demostrar la fiscalía durante el juicio, Pino había ido a buscar a dos conocidos para que lo trasladaran en su auto, un VW Gol, hasta el barrio Villa Obrera, de Centenario, para comprar drogas. Cuando transitaban por la calle Gabriela Mistral, entre Mamá Margarita y Felipe Sapag, divisó a Marín.
Le exigió al conductor que parara, bajó y con un revolver calibre 32 largo le efectuó tres disparos. Uno de esos le impactó en la espalda, perforando un riñón y el corazón. La víctima intentó correr pero cayó a los 80 metros y murió en el Hospital.
Pino se refugió en su casa y se entregó cuando ya no tenía más escapatoria. En el juicio fue condenado a 10 años y ocho meses de prisión, que ya estaba próximo a cumplir. Ahora, deberá enfrentar una nueva causa por su “rebeldía” a comparecer ante la justicia.