Silencio y miedo en la Escuela 200: un alumno llevó un arma y la dirección no informó a las familias
La tensión se apoderó este viernes por la tarde de la Escuela Primaria N° 200, ubicada en Neuquén. Un grupo de madres y padres se concentró frente al establecimiento para exigir respuestas urgentes a las autoridades educativas. El detonante fue un hecho ocurrido días atrás: según relataron, un alumno ingresó al edificio con un arma de fuego y amenazó a sus compañeros dentro del aula.
“Mi hija está en séptimo y viene con miedo. El miércoles, un nene entró con un arma y empezó a amenazar a los otros chicos. No es la primera vez que pasa. Ya los había amenazado antes con un lápiz en el cuello”, contó Natalia Rico, una de las mamás presentes en la manifestación. Y agregó: “Nos enteramos por los nenes, no por la escuela. La directora les pidió que no digan nada a los papás porque supuestamente ellos lo iban a solucionar”.
Según los testimonios, el episodio se registró entre las 15:30 y las 16:30 del miércoles. Aseguran que el chico involucrado ya había protagonizado hechos violentos en el pasado, pero nunca hubo sanciones concretas ni contención. En esta oportunidad, señalan que incluso intervino la policía, que lo retiró del lugar. Sin embargo, desde el Consejo Provincial de Educación y la dirección del establecimiento no hubo comunicación oficial con las familias, lo que profundizó el malestar.
“El mismo miércoles hubo ambulancias, policías… y nadie nos explicó nada. Después mandaron un mensaje por WhatsApp diciendo que se suspendían las clases, pero no aclararon por qué”, denunció otra mamá. Además, contaron que el mismo día, el chico le tiró un ladrillo a un alumno de segundo grado, que terminó con heridas en la cara e internado.
Durante la concentración, las familias reclamaron la presencia de autoridades y pidieron que se garantice la seguridad dentro del colegio. Aseguran que el menor señalado vive sin acompañamiento familiar, que no tiene contención adecuada y que representa un riesgo tanto para sus compañeros como para el personal docente.
“Nosotros no somos violentos, no vinimos a agredir a nadie. Vinimos a pedir respuestas. Venimos pidiendo ayuda desde febrero, cuando este nene ya había amenazado con un lápiz a otros chicos. Lo que no queremos es que haya que lamentar una tragedia. Porque una vida no se recupera”, sostuvo Natalia Rico.
La supervisora del Consejo Escolar, Natalia Fernández, prometió reunirse con las familias durante la tarde del viernes. Hasta el momento, no hubo declaraciones oficiales por parte de la directora del establecimiento, Cecilia Córdoba.
Las clases continúan suspendidas y crece la preocupación entre los padres y madres que, como dijeron este viernes, solo quieren “que los chicos vayan a la escuela a aprender, no a tener miedo”.