SORPRESA
Leopoldo Luque, el médico imputado por la muerte de Maradona, ahora es campeón en fisicoculturismo
Leopoldo Luque, el médico que alguna vez fue centro de atención por su participación en el cuidado del ícono del fútbol mundial, Diego Maradona, ha regresado al foco de la polémica, pero esta vez por motivos radicalmente diferentes. Luque, quien se encuentra entre los acusados por la muerte del Diez, ha hecho un sorprendente giro en su vida al destacarse en el mundo del fisicoculturismo.
Es imposible ignorar que esta nueva faceta del controvertido neurocirujano ha capturado la imaginación del público, especialmente después de que una foto de Luque posando triunfantemente en un escenario se hiciera viral en las redes sociales. La imagen, tomada durante el reciente campeonato Rock Hard Physique, organizado por el Comité Nacional de Fisicoculturismo, muestra a Luque con un físico tallado y musculado, evidencia de una transformación personal significativa en medio de las sombras de un próximo juicio.
La semana pasada, en un contexto lleno de tensión emocional debido al testimonio de Gianinna Maradona, hija del fallecido astro, un aspecto del que nadie cesa de hablar es la arrogante actitud de Luque ante el proceso judicial. Públicamente, Luque declaró que no teme ir a prisión, una afirmación valiente considerando que se enfrenta a graves acusaciones junto a seis otros individuos implicados en este caso de alto perfil. Los cargos que enfrenta exponen a Luque a una potencial condena que oscila entre 8 y 25 años de cárcel, generando un clima de expectación y controversia.
Pero mientras la rumorología crece sobre su posible culpabilidad en el deterioro de Maradona, Luque se ha refugiado en el bello arte del fisicoculturismo, una disciplina donde hoy parece encontrar una senda de escape o tal vez un intento de redimirse ante el ojo público. Su proclamada inocencia y determinación le han servido, al menos, para encontrar en el desdén social un motor que lo impulsa a conquistar este nuevo escenario competitivo.
En los hay peleas con miembros de los medios, evadiendo en su mayoría las declaraciones públicas sobre el caso Maradona, Luque continúa insistiendo en su dedicación absoluta al campeón cuyo bienestar estuvo bajo su responsabilidad: "Lo único de lo que soy culpable es de haber amado y cuidado a Diego", mencionó en entrevistas anteriores. La narrativa trae consigo ecos de un drama no solo privado, sino de amplio dominio público, que sigue dejando estelas de dolor e intriga mientras el mundo está atento al futuro de este peculiar médico convertido en atleta.