Caso Gatica: las defensas de los acusados cuestionaron a la investigación y pidieron la absolución
Los defensores de los cuatro imputados por la muerte de Jorge Gatica tuvieron diferentes estrategias para enfrentar al jurado durante sus alegatos. Federico Diorio pidió la absolución de sus clientes, Andrea Henríquez y Walter Carrizo, ya que “no todos hicieron lo mismo” y que “cada uno debe hacerse responsable de sus actos”.
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María Denise Mari, defensora de Vilmar Quintrel; y Damián Moreyra, de Jorge Sosa, cuestionaron la investigación realizada por la Policía Federal y la Fiscalía; denunciaron falencias en la cadena de preservación de pruebas y lo que a su criterio constituyó un intento de preservar a uno de los que estuvo esa noche en la comisaría 45 pero que no fue detenido ni juzgado por la muerte de Gatica: el oficial principal Gastón Moraga.
Ese 9 de enero de 2023, el equipo del turno nocturno estaba al mando de Moraga, con los cuatro imputados como subordinados. En el inicio de la investigación, el oficial ofreció colaborar con la Fiscalía y comparecer por un delito menor: incumplimiento de deberes de funcionario público por no haber evitado la brutal paliza que recibió. Condenado a tres años de prisión en suspenso, “salió de la causa”, se quejaron los defensores.
Ese “testigo estrella”, al decir de Mari, fue el “que guio la investigación” que realizaron los Policías de la Federal, al otro día del hecho. Y cuestionó: “no se llegó con el equipo necesario, no se revisó la cuadra como dice el protocolo, no se preservó la ropa de la víctima”. Luego remarcó: “no está probado, no hay evidencias que vinculen a Quintrel” con el crimen. Por eso, pidió al jurado la absolución.
La abogada de Quintrel atacó a la investigación y pidió la absolución de su cliente. Foto: Cipo360.
Moreyra fue igualmente duro: “entre Moraga y (Carlos) Antenao (oficial que prestaba funciones en la comisaría 79), diseñaron un plan para salvar sus carreras. Y Sosa fue el chivo expiatorio porque el plan era culpar al más débil”.
“No hay ninguna prueba que muestre a Sosa pegándole a Gatica. Lo único que lo vincula son los testimonios de dos coimputados (Henríquez y Carrizo), y el de Moraga. Sosa fue el único que quiso salvarle la vida aplicándole RCP mientras iban en la camioneta”, enfatizó.
También cuestionó los datos de la autopsia y las 184 lesiones encontradas: a su criterio, el forense omitió precisar en qué momento se habían producido las escoriaciones y hematomas. Y apuntó que según la médica que lo atendió en el Hospital, “le dijo que había tenido una pelea los días anteriores”.
Diorio resaltó que Henríquez y Carrizo no tuvieron nada que ver con la aplicación de tormentos y pidió la absolución de ambos. Foto: Cipo360.
Por todo eso, pidió al jurado que declare a Sosa “no culpable” o, en todo caso, de un delito menor como “el de no haber evitado la tortura”.
Muy distinto fue el perfil que trazó Diorio: aseguró que sus defendidos, la sargento Henríquez y el cabo Carrizo, fueron “los únicos que intentaron parar la situación y lo trataron con humanidad”. Sostuvo que fue Henríquez quien “detuvo a Sosa y lo mandó a la guardia”, cuando lo estaba golpeando contra el piso. Y fue Carrizo el que lo asistió en los últimos momentos.
“Las pericias efectuadas sobre las cámaras, los testimonios de los testigos creíbles, los horarios, nos demuestran que Henríquez y Carrizo no fueron los que lo golpearon”. También enfatizó que la sargento “fue ninguneada” por su condición de mujer: “su superior (Moraga), no le prestó mucha atención cuando le avisó de la golpiza”.
Por todo eso, pidió la absolución de los dos policías.