DRÁSTICO
La terminante decisión de Benjamín Vicuña para recuperar a sus hijos con China Suárez
Aunque ha evitado exponer públicamente sus diferencias, Benjamín Vicuña parece haber llegado a un límite con la China Suárez, y esta vez no dudó en tomar cartas en el asunto. En medio del revuelo mediático que volvió a rodear a su ex por los viajes, las fotos y las polémicas, el actor decidió priorizar el bienestar de sus hijos y tomó una decisión fuerte y definitiva.
Fue durante la última emisión de Puro Show, el ciclo de eltrece, donde Pampito sorprendió al contar el paso que dio el actor chileno: “Me confirman que viajó a Milán para buscar a los chicos”, dijo. Y enseguida remató, sin vueltas: “Se los trajo”.
El motivo que habría empujado a Vicuña a hacer las valijas y cruzar el Atlántico tiene nombre y apellido: el escándalo que rodeó a la China durante su paso por Europa. Primero, el juicio por divorcio entre Wanda Nara y Mauro Icardi en Italia, luego su viaje a Turquía, y ahora un destino más: Ibiza. Ante esa exposición constante, el actor decidió tomar el control de la situación familiar.
“La China tiene que ir a Ibiza”, explicó Angie Balbiani, quien detalló que la actriz tenía nuevos compromisos tras haber acompañado a Icardi durante su estadía en Italia. Pero lo que más molestó al papá de Magnolia y Amancio fue otro fuerte dato.
De hecho es algo que Pampito calificó como el verdadero detonante. “Lo que pasó fue que con toda esta exposición Vicuña estaba bastante caliente”, dijo, haciendo referencia al momento en que la China expuso públicamente mensajes agresivos dirigidos a su hijo menor.
Frente a esa situación, el actor optó por volar con su actual pareja hasta Europa y traer él mismo a los chicos. “La China iba a volver a Argentina después de Turquía para traer a los chicos, pero como ella se fue a Milán, Benjamín fue con su novia para Italia”, detalló Pampito.
Sobre si en ese viaje también regresó al país Rufina, la hija mayor de la actriz y Nicolás Cabré, Pampito fue claro: “Eso no me lo supieron decir”. Así, entre vuelos, tensiones y silencios cada vez más elocuentes, Vicuña parece decidido a poner límites. Esta vez, con acciones concretas y lejos de los flashes.