CONFESIONES
Morena Rial recordó su infancia y apuntó contra Silvia D’Auro: “Siempre fue un monstruo”
En un reciente encuentro íntimo con Los ÃÂngeles de la Mañana (LAM), Morena Rial, hija del conocido periodista argentino Jorge Rial, se abrió sobre el intrincado camino de su infancia. A sus 26 años, Morena reivindica su camino hacia la verdad y la reconciliación con su historia personal, compartiendo detalles que iluminan su resiliencia.
Desde temprana edad, Morena y su hermana Rocío se enfrentaron a la realidad de ser adoptadas, un hecho que su padre nunca ocultó. “Siempre lo supe”, confiesa Morena, destacando la franqueza con la que su padre abordó el tema. Para Jorge Rial, el peligro latente de los rumores externos y la exposición mediática representaban riesgos que no estaba dispuesto a correr con sus hijas. “Mi papá siempre nos mantuvo informadas, éramos adoptadas y nunca se quiso ocultar eso”, rememora, apuntando a una educación basada en la honestidad.
El recuerdo de Silvia D’Auro, su madre adoptiva, construye un contrapunto amargo en su narrativa. En las palabras de Morena, D’Auro se erige como una figura de conflicto y dolor. “Siempre fue un monstruo”, expone sin rodeos, aludiendo a una figura materna cuya relación con ella estuvo marcada por la incomprensión y el maltrato.
El relato de Morena destaca las dinámicas complejas en el ámbito familiar, exponiendo la hipótesis de que D’Auro vio a las pequeñas como un medio para prolongar una relación con Jorge Rial que ya estaba deteriorada. “Éramos el intermedio de ellos”, observa Morena, subrayando cómo su infancia se vio ofuscada por luchas interpersonales ajenas.
Con tintes de resignación y percepción, Morena también alude a problemas psiquiátricos que considera pudieron influir en la conducta de D’Auro. Su testimonio, cargado de sinceridad, ofrece una profunda mirada hacia las cicatrices del pasado que, pese a todo, construyeron su resiliente espíritu.