Jugar para cuidar: miles de chicos participaron en jornadas por el ambiente en Cipolletti
En el Complejo Cultural Cipolletti (CCC), se vivieron dos jornadas vibrantes y llenas de color donde el arte y el juego fueron los lenguajes elegidos para hablar del medio ambiente. Organizada por la Fundación Siendo y con la participación de más de 1.600 chicos de distintas escuelas, la actividad se convirtió en una verdadera fiesta educativa y de concientización.
“Elegimos trabajar el juego atravesado por el arte, porque el arte también es juego, y ambas cosas son fundamentales para expresar, sanar y conectarnos con los demás y con nuestro entorno”, explicó Laura Collavini, referente de la Fundación. La fecha no fue casual: el jueves 28 de mayo se celebró el Día Internacional del Juego, coincidiendo además con el Día de los Jardines de Infantes y de las Maestras Jardineras. Un contexto ideal para iniciar estas jornadas que se extenderán hasta el 5 de junio, Día Mundial del Medio Ambiente.
Durante los encuentros se presentaron obras teatrales, actividades plásticas y espacios de juego donde los niños aprendieron sobre la importancia del reciclaje, la separación de residuos y el consumo responsable. Todo bajo una consigna clara: tomar conciencia de que el ambiente no es algo ajeno, sino que “nosotros somos parte de la naturaleza”.
“Muchas veces los chicos llegan a sus casas con estos mensajes y se encuentran con la resistencia de los adultos. Por eso también queremos que esto llegue a las familias, que comprendan que cuidar el planeta no es una tarea difícil, pero sí urgente”, agregó Collavini.
Desde la Fundación Siendo, el compromiso ambiental se traduce en acciones concretas: ya llevan recolectadas más de 30 toneladas de plástico reciclado, que se transforman en madera plástica para fabricar juegos didácticos, bancos, macetas y postes para las escuelas.
Además, impulsan el compostaje de residuos orgánicos y fomentan la red entre instituciones educativas, generando un movimiento ambientalista desde la infancia. “Cuando los adultos se suman, el impacto es mucho mayor. Pero muchas veces son los niños quienes les enseñan a ellos”, concluyó.