Neuquén avanza hacia una justicia sin rejas: un nuevo sistema de atención ciudadana en la Ciudad Judicial
"Una justicia sin rejas" es más que una consigna: es un cambio de paradigma. Germán Cazeneuve, responsable de la Red de Justicia y Acceso Comunitario, explicó que este nuevo enfoque busca que la ciudadanía se sienta acompañada desde el primer paso dentro del edificio judicial.
“Ayer cumplimos un mes. Comenzamos con este pasito más que vamos dando para tratar de ser más atentos, más cercanos y verdaderamente más sensibles a la realidad de la gente que se acerca a esta ciudad judicial”, señaló.
La nueva oficina de atención a la comunidad funciona como un punto de recepción y acompañamiento para los vecinos y vecinas que, muchas veces, deben recorrer largos trayectos y enfrentarse con un edificio imponente, con rejas y escasa orientación.
“Todos sabíamos que la gente llega cansada, que toma tres colectivos, que viene con chicos. Todos sabíamos que eso dolía. Pero nadie lo había enfrentado con acciones concretas. Esto es el resultado de un sentimiento compartido por muchos en el poder judicial, que hoy se transforma en una propuesta real”, explicó Cazeneuve.
Fabio y Verónica integrantes de atención a la comunidad
Los trabajadores que integran este nuevo espacio son empleados judiciales de larga trayectoria, comprometidos con brindar una atención cálida y proactiva. Lejos de los escritorios, su rol es acercarse, preguntar, orientar, acompañar. “No es esperar que la gente llegue hasta nosotros, sino salir, acercarse y decir: ‘Buen día, ¿qué necesita? ¿La puedo acompañar?’”, detalló Cazeneuve.
El servicio está disponible de lunes a viernes, de 8 a 14, y promete presencia permanente de personal dispuesto a brindar información, apoyo logístico y contención emocional. Se trata de una red de ayuda silenciosa, pero crucial, que colabora desde cargar un cochecito por la escalera hasta guiar a una madre al edificio correspondiente.
Además de estas tareas visibles, el trabajo también ha permitido identificar otras barreras invisibles. Un ejemplo: la necesidad de una rampa de acceso más cercana para personas con movilidad reducida. “Fue por la observación diaria de los chicos que están trabajando acá que se detectó esa necesidad. Se pidió, la municipalidad respondió enseguida, y ahí la tenemos”, celebró.
Este nuevo sistema forma parte de una visión más amplia del Tribunal Superior de Justicia, que apunta a garantizar un acceso más justo e inclusivo para los sectores más vulnerables. “Bajar las rejas no es sólo una cuestión estética. Tiene que ver con bajar las rejas internas, las que nos separan de la vida de la gente a la que queremos servir”, concluyó Cazeneuve.
Con esta iniciativa, Neuquén capital da un paso firme hacia una justicia verdaderamente abierta, que no sólo escuche, sino que también mire, entienda y acompañe.