ESPECTÁCULOS
Luciana Salazar reveló qué opinan los padres del colegio sobre su disputa con Redrado
En un mundo donde la exposición pública es moneda corriente, Luciana Salazar ha encontrado su lugar en el centro de la atención mediática. Desde hace años, la modelo enfrenta una dura batalla judicial con Martín Redrado, a quien acusa de haber dado la espalda a Matilda, la niña que ambos decidieron traer al mundo. Esta disputa, de altos vuelos y titulares encendidos, ha capturado la atención de los medios y del público en general.
Lo que pocos sabían hasta ahora, sin embargo, es qué piensan aquellos más cercanos a su entorno cotidiano sobre este conflicto. En particular, habló de la percepción de los padres del colegio al que asiste su hija, un lugar conocido por contar con una matrícula selecta de estudiantes. Durante una reciente entrevista en Mujeres Argentinas, Luciana compartió cómo ha percibido la opinión de estos padres. Señaló que su interés está enfocado más en los hijos que en los escándalos que puedan resonar más allá de los muros del colegio. "No es un lugar donde la gente esté atrapada en lo que dicen los programas. Eso me da mucha tranquilidad", destacó con cierto alivio.
A medida que avanza el proceso legal, Luciana ha sido clara en cuanto a su objetivo principal: asegurar un futuro económico estable para Matilda. Salazar aspira a que se respeten los derechos de su hija, lo que la ha llevado a decisiones polémicas, como incursionar en la venta de contenido para adultos. Confesó haber tenido serias dudas al respecto, siendo consciente de la percepción pública. Sin embargo, encontrar un nicho donde las opiniones críticas no le alcanzan, le dio el empuje necesario para seguir adelante.
Su confesión llega en un momento crucial de la causa, donde las tensiones con Redrado han escalado significativamente. La modelo, lejos de buscar protagonismo innecesario, defiende que su lucha es simplemente una causa justa por la dignidad y el bienestar de su hija, recalcando que no reclama aspectos económicos residuales sino el cumplimento de promesas hechas tiempo atrás.
Finalmente, Luciana insistió en que, gracias al ambiente en el colegio de su hija, su vida personal puede mantenerse en un bajo perfil, al menos entre la comunidad educativa. En un mundo que sigue de cerca sus pasos, cuenta con este espacio donde no se juzgan sus decisiones más personales, mediáticas o empresariales. "Como siempre he dicho, este colegio es un refugio. Aquí mi hija y yo podemos estar al margen", concluyó.