Un pitbull atacó a un bebé: cuáles son las razas consideradas “potencialmente peligrosas”
El violento ataque de un pitbull a una bebé, que se encuentra en estado crítico, volvió a poner en la discusión pública cuáles son las razas de perros consideradas como “potencialmente peligrosas” y, también, los recaudos especiales que deben tener sus propietarios. En Cipolletti, una ordenanza de 2016 buscó poner un ordenamiento en un tema siempre complicado: reglamentar la tenencia de mascotas.
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En la misma se describe a los animales “potencialmente peligrosos” como aquellos ejemplares que “por su carácter agresivo”, peso “mayor a 20 kilos”, tamaño o “potencia de mandíbula” que “tengan capacidad de causar lesiones graves, incluso la muerte de personas o que hayan protagonizado agresiones a personas o a otros animales”.
Al solo efecto enunciativo, se definieron de ese modo las razas caninas “Akita Inu, Bullmastiff, Tosa Inu, American Pit Bull Terrier, Staffordshire Bull Terrier, American Staffordshire Terrier, Bull Terrier, Rottweiler, Dogo Argentino, Dogo de Burdeos, Presa Canario. Fila Brasileiro, Doberman, Mastín Napolitano, Gran Perro Japones, Pastor Alemán y las cruzas directas de las mismas”.
La municipalidad prohíbe también lo que es una práctica bastante común: la reproducción de ejemplares de raza por parte de particulares. Tiene una razón: evitar que salgan algunos animales con características más agresivas o conductas violentas que no deberían ser parte de lo que se considera como “normalidad” de una raza determinada.
Los perros de razas "potencialmente peligrosas" deben ser llevados con correa, bozal y collar de ahorque. Foto: archivo.
Por otra parte, la ordenanza estipula que los dueños, guardadores o tenedores de mascotas “deberán tener cerramientos y barreras eficaces” en el predio donde se encuentre su mascota “de manera de impedir que el animal ingrese hacia dependencias vecinas, a la vía pública y se vea imposibilitado de tomar contacto con las personas que transitan por la misma”.
Una disposición que, por lo que se ve habitualmente, no es muy tenida en cuenta por los propietarios de perros, de la raza que sean.
La ordenanza en cuestión también dispone que los animales “potencialmente peligrosos” no pueden deambular sueltos en lugares públicos: sus propietarios están obligados a colocarles correa, bozal y collar de ahorque. Otro tipo de perros deberán llevar una correa, correctamente sujetada a una persona responsable.
Para su traslado en utilitarios descubiertos o cajas de camionetas, el animal deberá estar sujeto con un arnés de pecho y bozal, “siendo la longitud de la correa no mayor al ancho del vehículo, de manera de impedir que el animal saque su cabeza fuera del perímetro del vehículo”.