A 22 años de la desaparición de Sergio Ávalos, la lucha sigue: “Queremos justicia en democracia”
Sergio Ávalos tenía 18 años y estudiaba Contador Público en la Universidad Nacional del Comahue. El 14 de junio de 2003 fue visto por última vez en la madrugada, al salir del boliche Las Palmas, en pleno centro de Neuquén. Desde entonces, su familia ha sostenido una lucha incansable por su aparición con vida y por el esclarecimiento del caso.
Este viernes, como cada año, la comunidad universitaria, organizaciones sociales, de derechos humanos y vecinos acompañaron una nueva marcha por Sergio, con epicentro en la sede central de la UNCo. En la previa, su padre, Asunción Ávalos, expresó su dolor y frustración ante la falta de respuestas judiciales:
“Espero que el caso de Sergio no siga formando parte de la lista de desaparecidos sin causa y sin solución. No puede ser que en democracia tengamos desaparecidos y no haya justicia. Es la sociedad la que mantiene viva la memoria, no el Poder Judicial”, dijo con tono sereno pero firme.
Mercedes, hermana de Sergio, también se refirió a la causa que actualmente tramita en la Justicia Federal como desaparición forzada, un delito que no prescribe.
“Durante 10 años la causa estuvo en la justicia provincial y no hicieron nada. Recién cuando se pasó a la Justicia Federal se avanzó. El año pasado se pidió la imputación de más de 20 personas vinculadas a la seguridad del boliche esa noche. Hoy se les está tomando declaración y luego el juez resolverá cuántos serán finalmente procesados”, detalló.
La familia remarcó que el reclamo es doble: saber qué pasó con Sergio y lograr que haya responsables juzgados.
“Los tiempos de la justicia no son los nuestros, pero al menos sentimos que se está investigando. Nosotros siempre dijimos que Sergio no se fue por su cuenta. Desapareció dentro del boliche y los responsables estaban ahí”, afirmó Mercedes.
El acto fue también un recordatorio para las nuevas generaciones que no conocieron a Sergio, pero sí entienden la importancia de no olvidar.
“La lucha por Sergio es también la de todas las personas desaparecidas en democracia. No nos acostumbremos a esto. La justicia debe actuar, y debe hacerlo ahora”, concluyó su papá.
La causa, que fue caratulada como desaparición forzada recién en 2014, aún no tiene procesados firmes, pero continúa su curso en la justicia federal de Neuquén. La familia espera que, después de más de dos décadas, pueda haber al fin un juicio y una verdad judicial. Mientras tanto, como cada 14 de junio, Sergio sigue presente en las calles y en la memoria colectiva.