ESPECTÁCULO
La actriz que rechazó casarse con Benjamín Vicuña tras su propuesta: quién es y qué pasó
El conocido actor chileno Benjamín Vicuña ha sido el centro de atención en los medios por su reciente actividad en las redes sociales, donde se vio envuelto en una serie de controversias. La más reciente ha sido una campaña publicitaria que causó revuelo: una ficticia propuesta de matrimonio a la actriz argentina Luisana Lopilato. Aunque esta escena formaba parte de una estrategia de promoción para su nueva película, "Mensaje en una botella", no ha permanecido exenta de críticas. Alejada de cualquier realidad, la propuesta mostró a Vicuña pidiéndole matrimonio a Lopilato, quien cortésmente rechazó la oferta excusándose por un nuevo compromiso laboral. Ciertamente, esta escena fue meramente ficticia, pero no desvió a críticos ni espectadores del aire de controversia que rodea al actor.
Las críticas no tardaron en surgir. Personalidades de los medios como Marcela Tauro y Laura Ubfal alzaron sus voces en señal de desaprobación. Tauro expresó sin reparos su inconformidad con el uso de situaciones sensibles como el matrimonio para atraer la atención del público. En una reciente intervención, señaló: "Me pareció de terror. No va a ser papá, juega con eso, la gente le pregunta, para llamar la atención". Ubfal, por su parte, describió la acción como "muy desagradable" y criticó duramente la elección del actor. La crítica se magnifica teniendo en cuenta que la puesta en escena de la propuesta se produjo en un momento particularmente delicado, tras un reciente escándalo en el que Vicuña compartió una imagen de una ecografía en sus redes. Esta publicación resultó ser otra maniobra publicitaria para una película venidera, sin embargo, fue considerada por muchos como un movimiento de mal gusto, especialmente debido a la sensibilidad del tema de la natalidad en la región.
A pesar de que los movimientos de Vicuña colocaron a Lopilato nuevamente bajo el escrutinio público, el matrimonio de la actriz con el cantante Michael Bublé goza de buena salud, lo que dejó clara la intención meramente caracterizadora de su actuación. Sin embargo, las repercusiones tocaron fondo al evidenciar un debate más profundo sobre los límites éticos de la marketing en la industria cinematográfica. Este tipo de promoción ha abierto una puerta de críticas, donde las celebridades e influencias mediáticas se preguntan hasta qué punto es decente llegar para capturar la atención del público.
El medio cinematográfico cuenta con un omnipresente espectro de publicidad creativa destinada a atraer espectadores, sin embargo, el método de Vicuña parece haber cruzado una línea invisible. Las estafas emocionales no solo generan controversia mediática, sino que colocan a los protagonistas en una constante cuerda floja respecto a su imagen pública.
Finalmente, este capítulo de la vida de Benjamín Vicuña ilustra las complicadas dinámicas entre la búsqueda de atención en las redes sociales, la promoción de nuevas producciones cinematográficas y la expectación del público para un comportamiento más genuino de sus ídolos. Mientras la polémica sigue su curso, el debate sobre la ética en la promoción persiste y se intensifica, colocando a Vicuña, y a muchos otros en su posición, bajo un microscopio social persistente.