Radares en pausa: Neuquén suspende por 180 días su funcionamiento en rutas provinciales
Desde este miércoles, en la provincia de Neuquén rige una nueva ley que impone un alto a la actividad de los radares de velocidad en rutas provinciales. La medida, que fue aprobada por unanimidad en la Legislatura, establece la suspensión por 180 días de los dispositivos que actualmente están operativos. La iniciativa fue impulsada por la diputada Gisselle Stillger, del bloque Arriba Neuquén, con el objetivo de auditar su instalación y uso.
“Durante ese plazo, ningún radar podrá emitir multas”, explicó Stillger en diálogo con LU19. Los municipios que deseen mantener estos dispositivos deberán solicitar autorización formal a la provincia y justificar su ubicación, “por razones documentadas como alta siniestralidad, cercanía a escuelas, hospitales o cruces de rutas”.
Uno de los puntos centrales de la normativa es el control sobre la señalización. “Hoy la mayoría de la gente se entera de la existencia del radar cuando le llega la multa, lo que no cumple con el objetivo preventivo. El radar debe estar señalizado al menos 500 metros antes, con cartelería visible, tal como lo exige la legislación nacional”, explicó la legisladora.
Además, el nuevo marco legal estipula que el 50% de lo recaudado por infracciones irá directamente al Ministerio de Seguridad, que lo destinará exclusivamente a programas de educación vial. Ese flujo de fondos será de acceso público, a través del sitio web oficial, con el fin de garantizar la transparencia.
Entre los radares suspendidos se encuentran los ubicados en San Patricio del Chañar y Añelo, zonas de alto tránsito petrolero donde, según la diputada, “muchas veces los radares estaban colocados en lugares sin sentido, con fines claramente recaudatorios y sin señalización”.
También se fijó un plazo máximo de 60 días hábiles para que los municipios notifiquen al infractor. “Muchos vecinos reclamaban que las multas llegaban dos o tres años después. Así no hay posibilidad de defensa, uno ya ni recuerda haber pasado por ahí”, afirmó.
En cuanto a los radares ubicados sobre rutas nacionales, como los de Senillosa, o Villa La Angostura, estos ya están reglamentados por la Agencia Nacional de Seguridad Vial, que controla su habilitación. Stillger recordó el caso del radar en El Chocón, que fue retirado tras comprobarse su ilegalidad.
“La idea no es eliminar los radares, sino que cumplan su verdadera función: prevenir accidentes. Cuando están bien señalizados y ubicados estratégicamente, el radar es una herramienta disuasoria eficaz”, concluyó.