2025-06-24

La justicia escuchó el pedido de un nene de 8 años y accedió al cambio de apellido

Ahora llevará solo el de la mamá, con la única que tenía un vínculo afectivo real.

La justicia decidió escuchar y ponerse en el lugar de un nene de ocho años que se veía en una situación particularmente molesta con el apellido con el que se lo inscribió. No era el de su padre biológico, pero tampoco el de “crianza”, que se había desconectado de su vida hacía demasiado tiempo y al que ni siquiera conocía. Luego de completar todo el estudio, el juzgado de Familia de Cipolletti autorizó el cambio: ahora sólo llevará el apellido de su mamá.

 

Leé también: Cruzaron la frontera en secreto: más de 50 años después, una prueba despejó dudas sobre su identidad

 

El fallo subrayó que el derecho a la identidad está consagrado por los tratados internacionales y por la legislación nacional. A su vez, recordó que el Código Civil y Comercial de la Nación permite el cambio de apellido cuando existen "justos motivos", entre ellos la afectación de la personalidad.

La historia comenzó en 2016, cuando la mujer quedó embarazada. El padre biológico no consideró que fuera una buena alternativa continuar con esa situación y terminó alejándose del todo.

Tiempo después, conoció a otra persona, quien decidió acompañarla durante la gestación. Ambos optaron por convivir y preparar juntos la llegada del bebé. Al momento de la inscripción en el Registro Civil, acordaron que llevara el apellido de esa nueva pareja.

 

Tras escuchar el pedido del menor, el juzgado de Familia dispuso el cambio en la documentación del pequeño. Foto: archivo.

 

Sin embargo, cuando el pequeño cumplió un año, esa relación terminó. Desde entonces, el hombre que actuó como padre de crianza se desvinculó de su vida y no volvió a tener contacto.

Con el paso de los años, el chico empezó a manifestar su incomodidad con el apellido que figuraba en su documentación. En su casa y en terapia, expresó con claridad que deseaba identificarse con el apellido materno, único lazo real en su vida cotidiana.

El progenitor cuyo apellido se pidió suprimir se presentó en el expediente y prestó conformidad con la solicitud. Los informes técnicos acompañaron ese planteo. La psicóloga tratante destacó que la situación actual afectaba la identidad emocional del menor. El Equipo Técnico Interdisciplinario del tribunal coincidió: el apellido en cuestión no guarda relación con sus vínculos afectivos ni familiares.

El fuero de Familia de Cipolletti resolvió hacer lugar a la acción y ordenó la supresión del apellido paterno con la incorporación del apellido materno en el acta de nacimiento. También dispuso que los organismos correspondientes actualicen los registros.

Desde ahora, el chico llevará el apellido que eligió para reflejar su verdadera historia.

 

 

 

Te puede interesar