BARRERA SANITARIA
Asado con hueso, solo para algunos: fuerte advertencia por el nuevo marco sanitario
La reciente resolución 460/2025 del Senasa reactivó una vieja controversia en la región patagónica: el ingreso de carne con hueso desde el norte del río Colorado. Esta vez, se habilitó únicamente el paso de cortes con hueso plano —como el costillar y el esternón— bajo estrictas condiciones sanitarias y únicamente a través de frigoríficos habilitados. La decisión generó fuertes cuestionamientos por parte de las sociedades rurales de la Patagonia.
Cecilia de Larminat, presidenta de la Sociedad Rural del Neuquén, expresó en diálogo con LU19 AM 690 que la medida representa "un retroceso" en términos sanitarios. "No es que se puede pasar carne con hueso libremente. Sólo lo podrán hacer frigoríficos habilitados, con cortes específicos, doble envase y control de pH. No lo puede hacer cualquier persona", explicó.
Desde hace más de 20 años, la Patagonia ostenta el estatus sanitario de “zona libre de aftosa sin vacunación”, una condición clave para su diferenciación y que podría verse comprometida por esta flexibilización. "La región no tiene circulación del virus y tampoco se vacuna, por lo tanto, la hacienda está muy expuesta. Si se introduce el virus, las consecuencias podrían ser devastadoras", alertó de Larminat.
En cuanto al posible impacto en el precio de la carne, la dirigente rural fue contundente: "No creo que esta medida haga que baje el precio del asado. Los frigoríficos que ahora van a poder pasar estos cortes son los mismos que ya venden en las carnicerías de acá". Según su análisis, la especulación está en otros eslabones de la cadena. "A nosotros los productores nos siguen pagando lo mismo. El kilo de animal en pie no supera los 4.000 pesos. Lo que pasa entre eso y los 22.000 o 24.000 pesos que llegó a costar el kilo de asado no lo manejamos nosotros", señaló.
De Larminat también cuestionó la falta de información oficial y la manera en que se comunicó la resolución. "Nos enteramos por un llamado del secretario de Agricultura. Hoy estamos pidiendo precisiones a Senasa. No está claro quién controla ni cómo lo hará", explicó. Además, reconoció que el esfuerzo de años de los productores y los gobiernos provinciales para mantener el estatus sanitario “no ha sido valorado” por Nación al tomar esta decisión con fines comerciales.
“Lo peor que puede pasar es que no baje el precio y además pongamos en riesgo el estatus sanitario. En ese caso, nadie gana. Solo algunos pocos que impulsaron esta movida”, concluyó.
La medida ya entró en vigencia, pero persisten muchas dudas sobre su implementación y sus verdaderos efectos en el mercado local. Mientras tanto, los productores patagónicos advierten: el riesgo sanitario no es cero, y lo que está en juego es mucho más que el precio de un asado.