HUMOR
Naty Franz le enseñó a Darío Barassi su técnica de tapping “sanador”
La reconocida influencer y terapeuta energética Naty Franzoni desató risas y reflexión al encontrarse en vivo con Darío Barassi durante la apertura de su programa "Ahora Caigo" en El Trece. Su método de tapping "sanador", que ha generado una creciente curiosidad entre sus seguidores, fue la estrella del encuentro cómico.
En su tradicional estilo enérgico y lleno de colorido, Franz aprovechó la ocasión para promocionar su espectáculo de tapping que está teniendo lugar en la vibrante calle Corrientes. Su presencia inesperada en el camarín de Barassi, junto a su fiel asistente Bichu (interpretada por Laura Cymer), dejó un ambiente cargado de humor espontáneo y mensajes espirituales.
El intercambio entre los dos protagonistas comenzó con una entrada atrevida por parte de Naty, con su habitual despliegue de frases motivacionales acompañadas de objetos destinados a transmitir "energía positiva". "Déjenme ayudarlos", proclamó con convicción mientras intentaba extender sus enseñanzas espirituales a Barassi y Bichu. Sin embargo, las risas no se hicieron esperar cuando el conductor, divertido pero desconcertado, trató de interpretar el simbolismo detrás de los peculiares objetos de la influencer.
Lo que inició como una sátira de sus propios procedimientos energéticos, rápidamente se convirtió en una plataforma para que Franz compartiera las bases del tapping, un método que, según ella, "desbloquea" bloqueos emocionales y libera el bienestar del cuerpo. Con elocuencia, guió a los presentes en ejercicios que, aunque con un toque de broma, hicieron eco del mensaje motivacional: “Sacudite, sacudite”, instaba con pasión.
Entre la risa y el asombro, la conversación derivó en una interacción sobre la autenticidad del espectáculo. Barassi cuestionó astutamente: "¿Esto es un chivo para tu show?", lo que provocó que Franz jugara aún más con el humor surrealista del momento, hablando veladamente sobre éxito y prosperidad durante su gira. El intercambio concluyó amistosamente, con Naty asegurándose de dejar su usual nota positiva. Al despedirse, pidió al equipo que repitiera: "Soy un éxito". Y aunque Barassi siguió la corriente con un aire lúdico, la creación de una atmósfera singular quedó resonando como una experiencia única tanto para los televidentes como para los involucrados en esta peculiar escena teatral.