2025-07-01

Daños colaterales: después de la helada, el paseo es a la ferretería

Canillas rotas, cañerías fisuradas, conexiones que se abren: la helada y sus consecuencias en el hogar.

Las intensas heladas de los últimos días pusieron a prueba la resistencia de varios materiales del hogar. Algunos pasaron la prueba. Otros, no. Y hubo que armarse de paciencia – y también de coraje -, para salir y acercarse a las ferreterías para poder orientarse sobre la tarea a realizar. Una canilla que ya no se ajusta, una cañería que se partió o un flotante que no está cortando como debería, los problemas se multiplicaron.

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Por su parte, los ferreteros y sus empleados también tuvieron que armarse de paciencia para escuchar y traducir el lenguaje técnico limitado de sus clientes. Desde el simpático “cuchuflito que corta el agua del tanque”, al enigmático “cosito a rosca”, hubo un largo salto entre unos saberes y otras necesidades.

Una rápida consulta entre las ferreterías barriales de la ciudad permitió observar que los artículos más solicitados fueron:

  • Canillas de PVC para exterior (por precio); con los materiales para sellar (cinta de teflón, hilos de cáñamo, pegamento);
  • Caños de agua de PVC y conexiones: para reemplazar las cañerías que suben o bajan al tanque;
  • Flotantes para el tanque;
  • Fibra de vidrio con resina epoxi o cintas de refuerzo, para tratar de dar una solución parcial a la pérdida de la cañería;
  • Válvulas de seguridad de termotanques, especialmente los que están ubicados en el exterior.

Las heladas pusieron a prueba la resistencia de los materiales. Especialmente, los caños de agua. Foto: archivo.

En otros casos, las consultas eran más específicas: un repuesto para una bomba de agua que dejó de funcionar; o una bomba presurizadora interna, que de golpe ya no está funcionando como debería.

Algunos clientes llegaban con el nombre correcto del producto; otros, con la necesidad de compartir la desgracia por el desastre que provocó la helada en la vivienda.

Muchas de esas historias quedarán en el anecdotario personal de los ferreteros. Del estilo del: “¿sabés qué me vino a pedir un cliente? Un alambre con vueltitas… Una hora estuve para darme cuenta de que quería una varilla roscada”.

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