2025-07-01

No era su IP ni su ciudad: el sistema no lo advirtió y ahora el banco debe pagarle

El hombre, oriundo de Cipolletti, sufrió cinco transferencias electrónicas desde una IP desconocida.

Un cliente del Banco Provincia del Neuquén (BPN), con domicilio en Cipolletti, inició una demanda civil luego de sufrir cinco transferencias no autorizadas desde su cuenta, realizadas desde una dirección IP radicada en Buenos Aires. Aunque la entidad le restituyó el dinero varios meses después, la Justicia le dio la razón al titular y ordenó el pago de los intereses generados durante ese periodo.

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La maniobra fraudulenta se produjo a través de una operatoria en línea. Desde la cuenta del damnificado se realizaron cinco transferencias consecutivas por montos significativos: 622.914 pesos, 3.500.000, 2.000.000, 1.000.000 y 3.500.000 pesos. Todo ocurrió en cuestión de minutos, y desde un dispositivo que no coincidía con los accesos habituales del cliente, según reveló la pericia informática.

El banco, en su defensa, intentó deslindar responsabilidades alegando una supuesta negligencia del usuario en el resguardo de sus claves y señalando que no era un consumidor final. Sin embargo, el tribunal rechazó esos argumentos. Determinó que el hombre estaba amparado por la Ley de Defensa del Consumidor, y que la entidad no aplicó medidas suficientes de control y seguridad.

La Justicia remarcó tambien que el sistema del banco no detectó ni alertó sobre el acceso desde una IP desconocida, y tampoco reaccionó ante movimientos inusuales por montos elevados, algo que debió haber activado mecanismos de bloqueo o advertencia.

El fallo concluyó que el banco incumplió con su deber de seguridad, y que el hecho de haber restituido los fondos meses después no compensó totalmente el perjuicio. Por eso, ordenó el pago de los intereses generados desde la fecha de las transferencias hasta la devolución del dinero.

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