2025-07-03

La policía Henríquez continuará con prisión domiciliaria

El juez Marcelo Gómez rechazó el pedido de la querella; valoró que siempre cumplió con los requerimientos del proceso.

El juez Marcelo Gómez rechazó el pedido de la querella y decidió que la sargento Andrea Enríquez continúe detenida bajo la modalidad de prisión domiciliaria, controlada con tobillera electrónica. La policía fue condenada a cuatro años y seis meses de prisión por su negligencia en impedir el brutal castigo que recibió el detenido Jorge Gatica mientras estuvo detenido en la comisaría 45, del Anai Mapu, y que terminó con su muerte.

 

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La querella – esta vez unificada en el abogado Leonel Herrera Montovio -, había solicitado que hasta que la condena esté firme, Enríquez cumpla la sentencia en un establecimiento penitenciario. Consideró que el riesgo de fuga es una posibilidad concreta ya que “hay una condena que puede hacerla intentar una huida”. Además, por su condición de policía, con muchos contactos dentro de la fuerza, puede recibir ayuda para hacerlo.

El jefe de los fiscales, Santiago Márquez Gauna, no compartió ese criterio y pidió que se mantengan las condiciones fijadas durante la cesura. Precisó que si la condena hubiera sido mayor (ocho años, por ejemplo), otra sería la actitud del ministerio público fiscal. Pero en este caso, es de cuatro años y medio, lo que explica la intención de evaluar otras cosas: la actitud de la exsargento, que cumplió con las pautas impuestas durante el proceso. Y la propia conducta durante la noche terrible de enero de 2023, cuando Gatica fue masacrado a golpes por sus compañeros. “Fue la única que hizo un intento, que no alcanzó, para ponerlo a salvo”, dijo.

 

En esta oportunidad, la querella y la fiscalía tuvieron criterios diferentes. Leonel Herrera (derecha), representó a la familia de la víctima. Santiago Márquez Gauna, el jefe de los fiscales. Foto: Cipo360.

 

La defensora oficial Silvana Ayenao también rechazó el pedido de la querella. E hizo hincapié en la situación de vulnerabilidad en que quedarían los dos hijos de la condenada, que hoy tienen ocho y diez años. “Enríquez tiene un arraigo, que son sus hijos; ya que no tiene con quién dejarlos”, comentó.

Al explicar su decisión, el juez Gómez destacó la necesidad de evaluar la situación “con perspectiva de género”, que debe ser “no sólo para las mujeres víctimas sino también para las mujeres que son condenadas”. Y con ese anclaje, resaltó la necesidad de que la pena “no alcance a otras personas”, en este caso, a los dos pequeños hijos de la suboficial Enríquez.

“Las amigas han dicho que se encargan cuando tienen un tiempo; la mamá de la señora está enferma; el padre de los chicos no se hace presente. Ella es la única que puede cuidarlos en estas circunstancias”, reseñó el magistrado.

En consecuencia, Enríquez continuará con prisión domiciliaria, monitoreada con tobillera electrónica, autorizada solamente a salir para llevar y traer a los chicos de la escuela, mientras la sentencia no esté firme. “Después se podrá analizar nuevamente la situación”, precisó.

 

 

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