Huertas comunitarias en Cipolletti: “Vamos a encontrar una solución”
El secretario de Gobierno de Cipolletti, Julio Dijkstra, se refirió a la situación que atraviesan los huerteros de la ciudad luego de que se conociera la venta del terreno donde históricamente funcionaba el programa de huertas comunitarias. En diálogo con medios locales, explicó el origen del conflicto, remarcó el valor social del proyecto y aseguró que se buscará una solución consensuada con los nuevos propietarios.
“Queremos seguir poniendo valor el programa de huertas comunitarias, que es municipal y tiene más de 20 años de trayectoria. Para nosotros es una política pública que promueve salud, alimentación sustentable y lazos comunitarios”, comenzó diciendo Dijkstra, destacando que el programa involucra a vecinos, escuelas, adultos mayores y pequeños emprendedores.
El problema surgió cuando el predio, cedido históricamente en comodato por un privado, fue vendido a otro particular sin que se informara previamente al Municipio. “El acuerdo de comodato tenía vigencia hasta noviembre, pero el dueño vendió el terreno sin avisarnos. Nos enteramos con el hecho consumado”, explicó el funcionario. Esta situación dejó al Municipio sin muchas herramientas legales para intervenir directamente, ya que nunca fue propietario de la tierra.
A pesar de ello, Dijkstra fue claro en cuanto a la postura del Ejecutivo local: “La decisión política del intendente Rodrigo Buteler es cuidar el programa. Vamos a garantizar su continuidad. Ya estamos en diálogo con los nuevos dueños para llegar a un acuerdo”.
El funcionario reiteró que las huertas no solo aportan producción para el autoconsumo o el emprendimiento familiar, sino que también generan vínculos intergeneracionales, conocimiento y comunidad. “Es un proyecto que trasciende gestiones, y vamos a hacer todo lo posible para que siga creciendo en Cipolletti”, concluyó.
Mientras tanto, el Municipio trabaja contrarreloj para encontrar una alternativa y llevar tranquilidad a las familias que dependen de este valioso espacio verde y productivo.
Preocupación de los huerteros
“Llevamos un cuarto de siglo trabajando la tierra de manera respetuosa, promoviendo la biodiversidad y brindando alimentos frescos y saludables a nuestra comunidad. Sin embargo, nos enfrentamos a una amenaza: el avance de proyectos inmobiliarios sobre tierras productivas que destruirán un espacio público y comunitario de trabajo con la tierra”, denunciaron.
El gran problema para el gobierno es que esas tierras nunca fueron propiedad del Estado Municipal. Durante la gestión de Julio Arriaga – entre 1999 y 2000, tiempos de la convertibilidad y de altísima desocupación -, se ideó el programa de Huertas Comunitarias como una alternativa de producción familiar. El dueño de la chacra aceptó cederla en comodato con ese fin, y si bien en algún momento habría comentado su intención de cederla definitivamente, nunca hubo un documento firmado. El contrato de comodato era muy claro sobre los usos del lugar y los tiempos de usufructo.