HERENCIA
La ex esposa de Jorge Lanata recibió una suma impactante que desató la polémica
La muerte del carismático conductor y periodista Jorge Lanata sigue resonando entre sus allegados. A más de medio año de su fallecimiento, nuevos detalles de su testamento han salido a la luz, dejando entrever las complejidades de las relaciones que mantuvo en vida. Sin lugar a dudas, el proceso de sucesión ha captado la atención mediática, principalmente debido a la cifra en dólares que se filtró de la herencia de su ex esposa, Sara Stewart Brown. Esta revelación generó especulaciones sobre las dinámicas familiares posteriores y el impacto que tuvo en el resto de los herederos.
Sara Stewart Brown, quien mantuvo un largo romance con Jorge Lanata, es madre de su hija menor, Lola. Durante la relación, construyeron una familia que, desde un principio, desafió los paradigmas convencionales. El hecho de que Sara haya obtenido una significativa suma de la herencia pone de manifiesto la importancia que tuvo en la vida del afamado periodista. A pesar de ser la destinataria de tal cuantiosa cifra, el foco no solo ha estado en lo económico, sino también en cómo esto podría afectar a la relación con otros miembros de la familia.
Una de las relaciones que ha quedado intacta y, de hecho, fortalecida a lo largo de estos meses, es la de Sara con Andrea Rodríguez, la primera esposa de Lanata. La artista plástica ha manifestado abiertamente que más allá de las medias hermanas compartidas y los lazos matrimoniales, existe un genuino sentido de familia entre ellas. Esto se evidencia en los encuentros frecuentes que mantienen junto a las hijas de Lanata. Entre comidas, salidas al cine y juntadas regulares, la convivencia amena ha sido algo instaurado en su rutina diaria.
Durante una entrevista con el periódico La Nación, Sara recordó la elección del nombre de su hija Lola, compartiendo una anécdota personal ligada a Martín Caparrós, uno de los más cercanos amigos de Lanata. A pesar de algunas risas sobre lo cacofónico que podría sonar "Lola Lanata", el cariño y la herencia cultural detrás del nombre prevalecieron, coincidiendo ambos en esta decisión familiar que hoy se refleja en la joven productora.
Sobre la inesperada herencia material, Brown reveló que, además del dinero, recibió algunos "tesoros" de Lanata, entre ellos sus adorados gatos rusos, Gatini y Gatuni, junto a la perra Bitch, quienes fueron rescatados y que cuentan con un capítulo especial en el legado afectivo de Lanata. Estos animales fueros cruciales para Jorge en vida, y ahora continúan siendo un símbolo de su cariño en la nueva etapa de residencia con Sara y su hija. Así, más allá de la cuantiosa suma, el vínculo con estos animales subraya lo permanente de sus gestos más humanos.