2025-07-27

Tuvo un accidente trabajando, terminó con tres cirugías y la Justicia falló a su favor

Una empleada de un local gastronómico de Cipolletti sufrió una grave lesión mientras trasladaba una bandeja en plena jornada laboral.

Una tarde cualquiera de septiembre, mientras realizaba tareas en la cocina de un local gastronómico de Cipolletti, una trabajadora resbaló y cayó al suelo. La escena podría haber pasado como un accidente menor, pero el golpe fue brutal. La mujer se lesionó gravemente la rodilla derecha: fractura de rótula, rotura de menisco y otras secuelas que la llevaron a atravesar tres cirugías.

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El episodio, ocurrido en el marco de una relación laboral formal, desencadenó no solo un complejo tratamiento médico, sino también un camino administrativo y judicial que concluyó este año con un fallo contundente. La Cámara del Trabajo de Cipolletti determinó que la aseguradora de riesgos del trabajo debía indemnizar a la trabajadora por las secuelas incapacitantes que dejó el accidente.

La mujer se había incorporado al equipo del restaurante en septiembre de 2021 como peón de cocina, con jornada completa y cobertura activa de ART. Tras la caída, recibió atención médica, rehabilitación e intervenciones quirúrgicas. Pero la historia no terminó ahí: durante una de sus jornadas de rehabilitación, al bajar del colectivo, las puertas se cerraron sobre su rodilla lesionada, agravando aún más el cuadro clínico. Esa situación la obligó a someterse a una nueva operación.

A pesar de haber recibido el alta médica en agosto de 2023, las secuelas fueron permanentes. La trabajadora inició entonces un reclamo judicial que incluyó una indemnización por incapacidad, planteos sobre la inconstitucionalidad de normas del régimen de riesgos del trabajo, y pedidos adicionales por enfermedades crónicas derivadas del accidente y daño punitivo.

La ART negó toda responsabilidad más allá de las prestaciones brindadas, sostuvo que cumplió con sus obligaciones y cuestionó el porcentaje de incapacidad, incluso señalando que la trabajadora ya tenía patologías previas al accidente.

Pero una pericia médica judicial cambió el rumbo del expediente: el profesional designado por el tribunal determinó que la mujer presentaba una incapacidad permanente parcial del 15,9%, con vínculo directo con el siniestro laboral. Además, aclaró que las lesiones estaban consolidadas y que no necesitaba más tratamientos.

Ambas partes impugnaron el informe, pero la Cámara del Trabajo lo validó como prueba clave. A partir de ese dictamen, calculó el monto de la indemnización utilizando la fórmula establecida por el Superior Tribunal de Justicia en su resolución 332/2023.

Finalmente, el tribunal hizo lugar al reclamo y condenó a la aseguradora a abonar la suma correspondiente, con intereses y el adicional previsto por ley. También le impuso las costas del juicio. La trabajadora, luego de años de tratamiento y reclamos, consiguió una reparación judicial que reconoce las consecuencias que le dejó aquel día en que simplemente, salió a trabajar.

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