RAÍCES
Soledad Pastorutti explicó el verdadero motivo por el que elige seguir en Arequito con su familia
Desde los humildes comienzos en el pequeño pueblo de Arequito, Santa Fe, Soledad Pastorutti ha protagonizado una de las carreras musicales más impactantes de Argentina. Su talento y carisma la llevaron a conquistar escenarios por América y Europa. Sin embargo, en un mundo donde muchos artistas buscan asentarse en grandes urbes para expandir horizontes, Soledad eligió algo diferente: mantenerse en su querido hogar de Arequito.
En una reciente entrevista íntima, Soledad Pastorutti compartió su visión sobre por qué nunca sintió la necesidad de trasladarse a una gran ciudad, a pesar del espectro de oportunidades que pudo haber explotado desde centros urbanos. En su vida diaria comparte momentos simples pero profundos junto a su esposo Jeremías, sus hijas Antonia y Regina, y gran parte de su familia extendida. Esta elección, lejos de ser un capricho, obedece a una profunda convicción de ser leal a sus raíces.
Su hogar está en Arequito, donde sus rutinas transcurren de manera pausada y serena. Paseos vespertinos por las calles tranquilas, comidas familiares y gratos encuentros con vecinos de toda la vida, forman parte de su contexto cotidiano. Al discutir su decisión de permanecer en su pueblo, confesó: 'Siempre tuve que explicarle a la gente por qué me quedaba a vivir en Arequito y por qué, desde ahí, podía salir al mundo'.
Lo que para algunos podría parecer un gesto de nostalgia provinciana, para Soledad es una firme declaración de identidad y pertenencia. En su suelo natal construyó el 'Poncho Estudio', un espacio que combina tecnología y creatividad local. Es aquí donde grabó temas de sus últimos discos y desde donde transmitió su primer concierto virtual durante la pandemia. Este punto geográfico no es simplemente un lugar físico, sino una fuente de inspiración y comodidad. En la entrevista, comentar ver la casa de su madre desde su propia ventana simboliza la proximidad y el cariño directo al corazón.
Resonando con una cita del icónico músico José Larralde, Soledad enfatiza: 'Yo anduve por todo el mundo, en este mismo lugar'. Con una carrera que la llevó por Miami, Barcelona y Bogotá, y colaboraciones con grandes como Emilio Estefan y Carlos Santana, la cantante siempre terminó volviendo a casa; siempre al rincón que la hizo quien es. La dinámica de salir al mundo y regresar hace de Arequito no un punto de confinamiento, sino la base de todas sus aventuras. 'Esta es mi raíz', proclamó con orgullo, marcando con claridad su propia brújula moral. Soledad encuentra en su arraigo no una limitación, sino un trampolín que siempre la impulsa.
Con aplausos provenientes de audiencias globales, Pastorutti continúa apostando por valorizar las simplicidades como domingos en familia y el compartir un mate entre hermanas. Su fuerte ancla en Arequito es, según sus palabras, su verdadero lujo: mantener la esencia que la diferencia y recordar cada día sus inicios y aprendizajes. Nunca desviarse de quién es ni olvidar de dónde proviene parece ser su constante fuente de estabilidad y fortaleza.