TENSIÓN EN EL CONGRESO
Gendarmería y la Policía Federal avanzaron contra familiares de personas con discapacidad
En una jornada cargada de tensión, se vivieron momentos álgidos frente al Congreso de la Nación cuando efectivos de la Gendarmería Nacional y la Policía Federal tomaron la decisión de desalojar a manifestantes que se congregaban en el lugar. Los protestantes expresaban su repudio al veto del presidente Javier Milei a la denominada Ley de Emergencia en Discapacidad.
Los acontecimientos se desarrollaron alrededor del mediodía, específicamente a las 12:10, cuando la Gendarmería comenzó a avanzar sobre la muchedumbre. El avance, coordinado con la Policía Federal, agotó rápidamente la paciencia de los manifestantes, muchos de los cuales eran familiares de personas con discapacidad. Estos individuos habían acudido al Congreso con la esperanza de ser escuchados y visibilizar su descontento.
La Ley de Emergencia en Discapacidad había sido una demanda latente entre las organizaciones sociales y familiares de individuos con discapacidades. Su veto generó una ola de indignación que no tardó en reflejarse en las calles. La negativa presidencial fue vista como un retroceso en los derechos adquiridos y como un acto insensible al clamor social.
Para los observadores, el despliegue de seguridad fue visto como desmesurado dada la naturaleza pacífica de la marcha. Las fuerzas de seguridad llegaron a establecer varios cordones con el objetivo de mantener el orden y garantizar que la manifestación no perturbara significativamente el tránsito en la calle Solís, ubicada entre dos arterias principales: avenida Rivadavia e Hipólito Yrigoyen.
Finalmente, tras la presión social y mediática, los efectivos terminaron por retirarse. La retirada llegó unos quince minutos después de iniciadas las tensiones, dando fin a un episodio que ya estaba comenzando a alarmar a las organizaciones de derechos humanos y a los ciudadanos presentes en el lugar.