Crisis en Allen: una diputada de la UCR pidió perdón por haber respaldado a Román y los gremios continúan en pie de lucha
La crisis política y social que atraviesa Allen no da respiro. A las renuncias de funcionarios, los despidos en planta y la falta de pagos a empleados municipales, se sumaron en las últimas horas duras declaraciones de la dirigente radical Lorena Matzen, quien apuntó directamente contra el intendente Marcelo Román y pidió disculpas públicas por haberlo respaldado en su llegada a la intendencia.
“Quiero pedir perdón porque me siento responsable de haber llevado a esta persona a ser intendente de mi pueblo. Román ha sido un desprestigio para nuestro partido, y hoy representa una vergüenza para la política”, sostuvo Matzen en declaraciones en Canal 10, donde también expresó su tristeza por la crítica situación que viven los empleados.
Según denunció, hay trabajadores de categoría 15 que ni siquiera han podido cobrar su sueldo, y muchos empleados históricos están ocupando cargos directivos de manera informal debido a la falta de autoridades en funciones. “No hay conducción, no hay rumbo”, lamentó Matzen.
La ex diputada también remarcó el destrato hacia los trabajadores, vecinos y hasta funcionarios propios: “Todos los días tenemos una renuncia. La gestión de Román ha sido completamente aislacionista. Incluso los libertarios le están soltando la mano”, aseguró.
Mientras tanto, en las calles del municipio continúa el malestar. Los gremios municipales mantienen protestas, movilizaciones y asambleas permanentes ante la falta de una propuesta salarial clara y el conflicto por los despidos realizados en las últimas semanas.
Desde los gremios señalaron que algunos sueldos comenzaron a depositarse, pero no hay respuestas para los cesanteados ni avances en la discusión de aumentos. “Seguimos acá porque no hay propuesta salarial, ni de achique real del organigrama político. Nos siguen poniendo más jefes que empleados”, remarcaron desde ATE y Soyem.
También denunciaron que los trabajadores están cumpliendo con sus tareas y luego se suman a las asambleas, desmintiendo versiones de abandono total de funciones. “Hay gente que entra a las 5 de la mañana, cumple su turno y luego protesta. No es que no trabajamos”, aclararon.
El reclamo gremial no solo exige el pago en tiempo y forma, sino también una reducción real de los cargos políticos innecesarios y una reestructuración transparente del organigrama municipal.
La situación en Allen está lejos de resolverse. La falta de conducción clara, la ruptura política entre el intendente y los espacios que lo respaldaron originalmente, y el malestar profundo de la planta trabajadora, pintan un escenario complejo.