EXCLUSIVA
Nicole Neumann y Manu Urcera mostraron su lujosa mansión frente al mar en Uruguay
Para una pareja constantemente en el centro de las miradas públicas y profesionales, encontrar un rincón de serenidad es esencial. Esto es lo que han logrado Nicole Neumann y Manu Urcera en su magnífica propiedad en Punta del Este, Uruguay. Mucho más que una simple residencia para vacacionar, su mansión frente al mar se convierte en un santuario donde los momentos familiares tienen un valor especial.
La propiedad es compartida por Nicole Neumann y Manu junto a los hijos de la modelo con Fabián Cubero: Indiana, Allegra y Sienna, y Cruz, el hijo más joven que comparte con Urcera. En medio de la naturaleza exuberante, este espacio no solo es testigo de reuniones y comidas, sino también del crecimiento y desarrollo de los más pequeños.
Resaltando el gusto impecable de Nicole por la decoración sobria pero acogedora, la casa se erige con una esencia de naturalidad. Grandes ventanales permiten que la luz del sol inunde cada rincón, convirtiéndose en un elemento clave del diseño que refuerza la conexión con el entorno y promueve una constante sensación de paz y bienestar.
Las opciones de diseño interiores giran en torno a un minimalismo acogedor. Las paletas de blancos, grises y maderas claras se combinan armoniosamente, evocando un estilo inspirado tanto en el minimalismo nórdico como en una calidez hogareña. Desde el sofá suave y amplio del living hasta pequeños toques decorativos en la mesa del centro, cada detalle refleja la búsqueda de equilibrio entre sencillez y sofisticación.
El exterior de la residencia continúa reflejando esta idea central. Un espacioso porche y un mobiliario exquisitamente distribuido permiten maximizar el disfrute al aire libre. El sonido del océano de fondo y la brisa marina crean una musiquilla permanente que acompaña cada conversación y entretenimiento. En la pileta, que ha sido modificada para mantener a salvo al pequeño Cruz, la familia puede disfrutar de momentos relajados, seguros y memorables.
Como punto culminante, la cocina y el comedor, siempre preparados para agasajar, exhiben un diseño funcional con una estética que mantiene la coherencia del proyecto global de un hogar que es tanto un espacio práctico como hermoso. Cada esquina de esta casa está pensada para facilitar la convivencia diaria en un entorno bello y apacible.
Así, la propiedad de Nicole Neumann y Manu Urcera no solo es un lugar para habitar, sino un escenario vital donde la familia encuentra su equilibrio perfecto, rodeada de naturaleza, amor y estilo elegante.