Preocupación sindical por el vaciamiento de la ex AFIP y la centralización de servicios en Buenos Aires
El secretario de Asuntos Sindicales, Marcelo Barros, expresó su preocupación por la situación de los trabajadores de la AFIP —ahora transformada en Agencia de Recaudación (ARCA)— y alertó sobre las consecuencias que este proceso de reestructuración tiene en la atención al contribuyente y en la estabilidad laboral de cientos de empleados.
“Se han cerrado más de ochenta receptorías y distritos que cumplían una función social muy importante. Eso afecta a 650 compañeros que hoy tienen tareas limitadas y cuyo futuro es incierto”, señaló Barros en diálogo con la prensa.
En este contexto, trabajadoras y trabajadores del organismo se reunirán el 21 y 22 de agosto en la capital neuquina junto a la Mesa Directiva Nacional de AEFIP. Durante el encuentro se debatirá sobre la coyuntura política, el nuevo esquema del ARCA y el rol sindical.
La agenda incluye un conversatorio el jueves 21 de agosto a las 10 horas en la Facultad de Economía y Administración de la Universidad Nacional del Comahue (UNCo). Además, se prevén reuniones con la rectora de la UNCo, Beatriz Gentile; el ministro de Trabajo y Desarrollo de la provincia de Neuquén, Lucas Castelli; el subsecretario de Trabajo, Pablo Castillo; y dirigentes de la CGT de Río Negro y Neuquén, entre otras autoridades.
Barros remarcó que los trabajadores estatales se encuentran con salarios definidos unilateralmente por la patronal, sin instancias de discusión. “Los viáticos de los inspectores están congelados desde hace tiempo y no hay posibilidad de debatir mejoras porque la administración se niega a sentarse a una mesa de negociación”, sostuvo.
En cuanto al impacto para la ciudadanía, explicó que la reducción de distritos implica una pérdida de servicios en el interior, donde muchos contribuyentes deben trasladarse largas distancias o realizar trámites digitales sin que exista inversión tecnológica que garantice su accesibilidad.
“La desaparición de un distrito en lugares como Zapala hubiera dejado a todo el norte neuquino sin atención. Además, hoy el 75% de la recaudación está centralizada en Buenos Aires, lo que significa que nuestras regiones quedan relegadas a un papel decorativo”, denunció.
Finalmente, Barros subrayó que la defensa de los trabajadores va de la mano con la defensa del rol del Estado: “No se trata solo de recaudación, sino de garantizar un servicio esencial para la sociedad. Vamos a dar este debate para que se entienda que lo que está en juego es mucho más que un puesto de trabajo”.