"Si pasa lo peor tendríamos que cerrar el Club para siempre": el presidente Mancini habló de la violencia en La Visera
El presidente del Club Cipolletti, Luca Mancini, habló luego de los disturbios que se vivieron afuera de La Visera cuando el equipo cayó 1-0 ante Bolívar. Cuando aún había familias y periodistas en la cancha, un grupo de barra bravas comenzaron a enfrentarse con la policía a piedrazos, que respondió con gaspimienta y balas de goma.
Desde el Club han repudiado todos los hechos de violencia y ya se han puesto a disposición de la Fiscalía para identificar a los responsables. Los fiscales a cargo ya recolectaron toda la evidencia fílmica para dar con el grupo que causó los disturbios.
Mancini manifestó su dolor y tristeza frente a la situación, lo cual "me hace replantearme un montón de cosas, no voy a tirar la toalla pero me desinfla", expresó angustiadamente.
En su opinión, indicó que el enojo surgió a partir del arbitraje, que viene acumulando descontento de parte de los hinchas que consideran que están perjudicando a Cipo. El domingo pasado hubo un penal no cobrado que podría haber igualado al Albinegro, sin embargo el encuentro terminó en derrota.
"Un grupo de personas descontentas por demás, creo que no por el partido puntual del domingo, porque no hubo locuras de parte de la terna arbitral, apareció de la nada por las vías de la entrada a la platea y empezó la lluvia de piedras contra la misma gente de Cipolletti", relató Mancini. Aunque no hubo víctimas, una persona resultó herida y además rompieron autos que estaban estacionados en la zona.
"Si pasa lo peor, tendríamos que haber cerrado el Club para siempre", aseguró con dolor Mancini, analizando la situación que podría haberse convertido en una tragedia que marque a la institución para siempre.
Una de las preocupaciones de la dirigencia es que ahora los hinchas tengan miedo de volver a la cancha. Durante la campaña las autoridades y los jugadores se encargaron de incentivar a que las familias vuelvan al Club, una realidad que se cumplió pero que ahora podría verse afectada.
Mancini aclaró que la cancha no será clausurada y seguirá abierta ya que los hechos ocurrieron afuera, en cercanías a la empresa Kleppe. Por lo cual el próximo partido, en dos semanas contra Olimpo, por el momento se jugará normalmente a puertas abiertas. También aprovechó para disculparse con los vecinos, con la gente que fue a la cancha y con los dueños de los autos que se vieron perjudicados.