La Justicia ordenó revisar las historias clínicas en el caso Alison: buscan probar mala praxis
La investigación por el caso de Alison Calfunao, la joven neuquina de 30 años que sufrió dos infartos durante una cirugía ginecológica y terminó necesitando un trasplante de corazón, dio un paso clave en la Justicia. Un juez autorizó la revisión de las historias clínicas originales —y no las copias en PDF que ya habían sido entregadas— y el peritaje de un aparato médico fundamental que estuvo en funcionamiento en el quirófano de la clínica San Lucas el día de la operación.
“Pondremos además un perito de parte, que se sumará al que aporte la Justicia” adelantó el abogado Mariano Mansilla. La defensa busca determinar si hubo negligencia médica en el procedimiento que debía ser una ligadura de trompas y terminó con consecuencias gravísimas para la paciente. "Hay distintas líneas de trabajos, y está claro quienes estabán en la sala de operación. Sabemos quienes se fueron del lugar".
Además de las pericias técnicas, todavía resta recabar testimonios de personal del equipo médico que estuvo en contacto con Alison. Entre ellos, enfermeros y un instrumentista que aún no declararon. Según estimaciones judiciales, ese proceso llevará al menos quince días, tras lo cual se podría convocar a una audiencia de formulación de cargos.
La defensa adelantó que pedirá la imputación del ginecólogo, a quien acusan de haber dejado sola a la paciente en el quirófano, sin supervisar la intervención. También apuntarán contra el anestesista, señalado por errores en la administración de la sedación.
En la audiencia de este jueves, que se realizó de manera virtual, estuvieron presentes Alison y su esposo Emiliano, conectados desde Buenos Aires, donde la mujer continúa recuperándose tras el trasplante de corazón al que fue sometida el pasado 17 de junio en el Hospital Italiano.
Cómo ocurrió
La cirugía que derivó en esta causa judicial había sido programada: se trataba de una ligadura de trompas. Sin embargo, durante la intervención Alison sufrió dos paros cardíacos. Hasta ese momento no tenía antecedentes de enfermedades cardíacas ni factores de riesgo.
La familia sostiene que los episodios obedecieron a una mala praxis médica y por eso impulsa la causa en la Justicia. El acceso a las historias clínicas originales y el peritaje del equipo del quirófano representan un avance fundamental en la búsqueda de pruebas que permitan esclarecer qué ocurrió aquella tarde en la clínica San Lucas.