Ante la emergencia por sequía la Facultad de Agrarias elabora medidas para reducir sus consecuencias
El gobierno provincial de Neuquén declaró la emergencia hídrica tras la escasez de agua que se espera para la temporada. Las pocas precipitaciones de este año han generado enorme preocupación en el sector productivo.
El gobernador Rolando Figueroa anunció declaración de la emergencia por sequía en Neuquén, con un incremento presupuestario del 457% para enfrentar la crisis hídrica. La emergencia provincial regirá por 18 meses, con opción a prórroga de seis, y se aplicará en todo el territorio de Neuquén excepto en los valles irrigados de Añelo y Confluencia. Los beneficios alcanzarán a pequeños, medianos y grandes productores, independientemente de su situación dominial, en el marco de la Ley 3117 de Emergencia Agraria, Hídrica y Productiva.
A partir de esta situación, la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional del Comahue se ha visto involucrada, participando de una mesa de trabajo interinstitucional, con la Secretaría de Producción de la Provincia. Esteban Jockers, el decano, comentó con Radio CALF que fueron convocados para pensar acciones y medidas.
Jockers destacó que esta emergencia afecta Chubut, Río Negro y Neuquén. "Es un acierto esta convocatoria, de forma preventiva, para poder trabajar algunas propuestas de manejo que permitan mitigar los daños que puede causar la sequía, sobre todo en el sector ganadero", indicó.
Explicó que se verán afectados los campos de invernada y de veranada y que desde la Facultad se han puesto a disposición para elaborar planes de manejo, lo cual ya está incorporado en algunas de las carreras. Destacó además que cada vez los ciclos secos son peores, ya que el ciclo húmedo no alcanza a recuperar lo que se va perdiendo y que el clima tiende a ser cada vez más árido.
En cuanto a las prácticas de manejo, comentó que constan de hacer una selección de animales, ver su capacidad productiva, llevar a quienes corresponda a áreas de recría e, incluso, incorporar forraje externo en su alimentación para cuidar las zonas de pastoreo, entre otras propuestas. El decano describió la situación como "muy preocupante".
Aclaró que si bien el caudal de los ríos va a disminuir, el riego de la zona del Alto Valle no se verá tan afectado, aunque sí habrá que cuidar más el agua durante la temporada. Indicó que por la poca nieve, habrá menos pasto y muchos productores buscarán subir a las veranadas lo antes posible, extendiendo el pastoreo. "Va a haber disminución, va a haber que pensar estrategias, se está pensando en hacer extracción de los animales para llevar a venta lo que se pueda vender ahora", comentó Jockers.