Frustrado viaje a Escocia: para la defensa “no hubo estafa”
El defensor de los hermanos Liliana y Sergio Silva, Fernando Ramoa, aseguró que en el escándalo por el frustrado viaje a Escocia y otros destinos de Europa “no hubo estafa”. El abogado puntualizó que “no toda cuestión contractual es una estafa. Para que exista (…) debe haber intención de engañar, un plan delictivo, y acá no lo hubo”.
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El hecho denunciado se produjo en julio del año pasado: 55 personas de Río Negro y Neuquén quedaron varados en Edimburgo, la capital de Escocia, debido a varios incumplimientos. Desde reservas hoteleras que no existían hasta conexiones que no se pudieron concretar. La maniobra le habría costado a cada pasajero hasta 8.500 dólares.
La responsable de organizar el viaje fue Liliana Silva, profesora de inglés de Catriel, que había formado una asociación con Lorraine Weston, directora del colegio en Edimburgo. Con anterioridad se habían realizado 10 tours que tenían por objetivo cultural el estudio de inglés durante unas semanas en Edimburgo. No hubo problemas hasta el de julio del año pasado. Y la profesora Silva estaba con el grupo damnificado.
Entre el viernes y el lunes, el fiscal jefe Gustavo Herrera encabezó varios allanamientos en Catriel y Roca, durante los que se secuestraron computadoras personales, teléfonos celulares y documentación importante para la causa.
En declaraciones formuladas a la radio Alas, de Catriel, el defensor explicó que en este caso “no hubo un plan de apoderarse del patrimonio de las víctimas, sino incumplimientos contractuales. La situación fue trágica para todos, también para Liliana Silva y su familia, que viajaban junto al grupo”.
Los turistas argentinos se llevaron una desagradable sorpresa al llegar a Edinburgo, la capital de Escocia. Foto: archivo.
Ramoa sostuvo que el gran problema de este último viaje fue la actitud de Weston, quien “dejó de cumplir y afectó a los viajeros” de la región, “pero también a grupos de otros países. La mayoría de los pagos fueron realizados a su institución mediante plataformas oficiales”.
Sobre los reclamos de algunos turistas que entregaron dinero en efectivo, indicó que “son cuestiones que pueden reclamarse en el fuero civil, pero no configuran un delito de estafa penalmente”.
“Liliana es docente, es vecina de Catriel y está tratando de resolver esta situación con lo que tiene. No es una estafadora. Fue un problema contractual que tiene solución y que se está resolviendo”, enfatizó.
En mayo, la fiscal adjunta de Cipolletti, Marcela Marchetti, había decidido cerrar la causa porque, a su criterio, “no se había constituido” el delito de estafa. Una decisión que meses después fue revocada por el fiscal jefe, Gustavo Herrera.
El funcionario judicial remarcó que “hubo un perjuicio económico concreto y sustancial, y en consecuencia corresponde profundizar la investigación y ventilar esta situación en juicio”.