GASTRONOMÍA
Donato de Santis compartió su receta secreta para preparar la pizza casera más sabrosa y fácil
La famosa figura televisiva y chef reconocido, Donato de Santis, ha compartido con todos los amantes de la buena mesa su receta personal para elaborar la mejor pizza casera. Se trata de una receta que no solo cautiva por su autenticidad italiana, sino que también destaca por su sencillez y, según promete el propio Donato, por su sabor insuperable. Esta propuesta no es solo un simple plato, sino una experiencia que evoca las verdaderas raíces napolitanas, donde cada ingrediente cuenta una historia y cada sabor unifica la tradición con el presente.
Radicado en Argentina desde hace más de veinte años, Donato de Santis se ha convertido en un embajador de la cocina italiana en tierras latinoamericanas. Su participación en programas de televisión no solo lo ha catapultado a la fama, sino que también ha funcionado como una plataforma para compartir su conocimiento y pasión por la culinaria italiana. Entre sus incontables recetas, hoy destacamos una que ha sido adaptada por él personalmente y que promete deleitar a cualquier paladar que la pruebe: la pizza.
El elemento diferenciador en esta receta es, según Donato de Santis, el aceite de oliva, un ingrediente que introduce no solo sabor sino también una textura única a la masa. "El aceite de oliva transforma esta pizza en una experiencia distinta y absolutamente deliciosa", subraya Donato mientras relata con detalle la preparación de esta delicia gastronómica. Desde el comienzo, donde la levadura se disuelve cuidadosamente en agua tibia, hasta el final con los ingredientes clásicos coronando la masa, cada paso ha sido pensado para garantizar el resultado perfecto.
En cuanto a la elaboración de la masa, el proceso es toda una lección de paciencía y cuidado. Partiendo de la mezcla de harina y sal en la indispensable forma de volcán, esta técnica básica enriquece la textura del resultado final. Aquí, el amasado no es un simple trámite sino parte crucial donde, en palabras del chef, "la masa debe trabajarse con amor y sin apuro durante al menos diez minutos". Luego de su descanso para crecer en volumen, el proceso termina con un horneado a alta temperatura que otorga a la pizza una base crujiente y bordes dorados infaltables.
Una vez la masa alcanza este punto, llega el instante estrella: agregar los ingredientes. Al estilo napolitano, la simplicidad es clave. Salsa de tomate fresca, un buen queso italiano y albahaca colocados estratégicamente crean un balance entre sabores suaves y robustos, destacando lo mejor de cada componente sin que ninguno opaque al otro.
Donato de Santis concluye esta lección gastronómica recordando la esencia de la experiencia culinaria: compartir. "No hay nada mejor que disfrutar de una buena pizza casera, ya sea en compañía o en soledad. Es un plato que nunca defrauda y que siempre trae una sonrisa", reflexiona satisfecho por haber revelado este refinado legado. Ahora, la magia de una auténtica pizza italiana está al alcance de todos aquellos dispuestos a intentarlo en sus propias cocinas.