CONEXIÓN
La conmovedora confesión de Arturo Puig sobre su conexión con Selva Alemán a un año de su muerte
Han pasado más de doce meses desde que Selva Alemán emprendiera su viaje final, pero Arturo Puig aún no ha podido apartar su recuerdo de su mente. La actriz, a quien unió un lazo indestructible con Puig a lo largo de tres décadas, dejó un vacío irrecuperable tras partir el 3 de septiembre de 2024. "La echo mucho de menos, Selva irradiaba una energía única y éramos casi almas gemelas", confesó el actor, con un nostálgico brillo en sus ojos.
En una reciente entrevista en el programa 'Agarrate Catalina', transmitido por La Once Diez, Arturo Puig compartió su arduo camino en el proceso del duelo: "El día a día es un reto lleno de altibajos. Me vi obligado a cambiar de hogar al mismo tiempo que batallaba con mi pena". Este cambio de ambiente, señaló, no fue en absoluto un intento por borrar la esencia de Selva, sino más bien una estrategia para enfrentar su falta. "Aunque ya ha pasado un año, a menudo, en mi andar diario, parece que la vista se me nubla y siento que su silueta se cruza en mi camino o me espera al regresar a casa", compartió, su voz un cuadro de emoción retenida que reflejaba la intensidad de su conexión perpetua con ella.
Arturo expresó también su gratitud hacia el círculo de colegas y amigos que lo rodeó de apoyo incondicional: "El cariño de mis compañeros ha sido un bálsamo. Las llamadas constantes, las risas compartidas recordando viejas historias, han sido una red de seguridad en estos tiempos complicados". Las frecuentes visitas y las interminables conversaciones sobre tiempos mejores suavizan el golpe de esta nueva realidad sin la presencia de Selva.
No obstante, Puig no elude las emociones tumultuosas que todavía experimenta. Aunque el tiempo sea un integrante crucial de la sanación, en sus palabras resuena la certidumbre de que ciertos amores, como el suyo con Selva, permanecen más allá de la realidad física. "En general, uno confía en que las heridas sanen; sin embargo, hay amores que se inscriben para siempre en nuestro ser", asegura, transparentando que aunque quizás el dolor ya no sea constante, sigue marcando su existencia.
La partida de Alemán también generó tensiones inesperadas en la relación de Puig con personas cercanas, como es el caso de la renombrada Susana Giménez. El desapego de la diva en un momento tan crítico, al faltar a los rituales finales de la actriz y sin mostrar condolencias apropiadas, dejó una huella dolorosa. Aunque Arturo eligió no profundizar en esos detalles, la cercanía de antes se transformó en un señalamiento de irremediable distancia.
A pesar de la tristeza que, de vez en cuando pinta sus días de gris, Arturo Puig mantiene vivo el legado de su amor por Selva Alemán. Un año después de vivir su adiós, él no solo la honra con palabras, sino también con actos que demuestran su presencia continua. "Hay ratos en que su presencia es muy palpable", concluyó con voz serena. En cada silencio, en cada rincón, en cada rayo de luz, Selva Alemán, de algún modo, sigue siendo parte de su vida.