DENUNCIA
L-Gante, otra vez en el ojo de la tormenta: el audio con amenazas que lo complicó judicialmente
Elián Valenzuela, conocido en el mundo artístico como L-Gante, vuelve a protagonizar incidentes legales que empañan su carrera musical y lo encaminan hacia enfrentamientos judiciales cada vez más intensos. Después de haber estado en la mira de la justicia por acusaciones previas, el popular artista argentino se encuentra nuevamente involucrado en un escándalo que lo compromete seriamente.
El detonante de esta controversia surgió a partir de un audio filtrado que se ha convertido en prueba crucial para la parte denunciante. Los hechos se remontan al pasado 8 de septiembre, cuando supuestamente L-Gante amenazó a quien lo acusó anteriormente de privación ilegítima de la libertad, un delito grave que ya había llevado al artista a verse en aprietos legales significativos. Leonardo Sigal, abogado del demandante, ha hecho públicas las declaraciones donde se detallan los últimos acontecimientos, los cuales agravan más el panorama judicial del músico.
Sigal, en una entrevista reciente, mostró abiertamente su incredulidad e indignación ante la nueva amenaza que, según afirma, su cliente recibió por parte de Elián Valenzuela. El letrado señaló que la situación no mejora y que ahora tienen un as bajo la manga con este material probatorio que se suma al dosier que ya había sido presentado a la corte. "L-Gante sigue comportándose de manera irresponsable, e incluso nuevamente lo ha hecho al volante, sin una licencia adecuada", enfatizó el abogado, resaltando un patrón preocupante en el comportamiento de Valenzuela.
La nueva evidencia, esan compañías argumenta el abogado de la víctima, debería ser suficiente para proceder legalmente con medidas más severas, que podrían incluir la detención del músico si la infringimiento se corrobora contundentemente. "La amenaza fue explícita y en la misma línea escalofriante de las anteriores acciones violentas reportadas", añadió Sigal. Subrayó, además, la urgencia de la situación y solicitó una respuesta oportuna por parte de la justicia argentina. La expectativa de nuevas audiencias donde se desplieguen estas y otras pruebas, motivan al denunciante a buscar justicia en un caso cada vez más grave.
Por su parte, el entorno del artista mantiene hermetismo y prefiere no brindar declaraciones a la prensa. La incidencia de este nuevo episodio sobre la carrera y la vida personal de L-Gante es imposible de prever con claridad, pero ciertamente añade otro capítulo a su tumultuosa relación con el sistema judicial. Con el depósito de más pruebas por parte de la parte que acusa, la cautela se impone en las acciones del acusado. A medida que las investigaciones continúan, toda la atención está puesta en los movimientos legales que procurarán dar cierre, o al menos un avance, al prolongado litigio entre las partes.
Lo que depara el futuro a este joven artista es incierto, y aunque sus defensores legales podrían contraponer argumentos en un intento de defender su situación, la gravedad de las amenazas declaradas podría marcar un punto de inflexión para él y sus seguidores en todo el país.