Siguen sin rastros de Azul Semeñenko: el celular se apagó justo en la zona del río y crece la preocupación
La provincia del Neuquén viene desplegando un amplio operativo para dar con el paradero de Azul Mía Natasha Semeñenko, desaparecida desde el 25 de septiembre, día de su cumpleaños. La denuncia fue radicada cinco días después, el 30 de septiembre, en la Comisaría N° 16 por una amiga de la mujer, preocupada al no tener noticias suyas.
A doce días de la desaparición, la búsqueda continúa sin resultados concretos. Azul, de 49 años, fue vista por última vez en Neuquén capital, y los equipos de rescate concentran los rastrillajes en la zona del río Limay, tras un dato clave: el último registro de su teléfono celular.
Según informó el superintendente de Investigaciones, Dante Catalán, el dispositivo emitió su última señal a las 4:20 de la madrugada del 25 de septiembre, en el sector ribereño de Paimún, Chocón, Tronador y la península Hiroki.
“El dato más certero es el registro del celular en la zona ribereña. Luego, el dispositivo se apagó y no volvió a emitir señal”, explicó el funcionario.
Desde ese momento, no hubo más actividad en redes sociales ni movimientos posteriores, lo que refuerza la hipótesis de que su última ubicación efectiva fue en ese punto.
Azul trabajaba en la Dirección Provincial de Protección contra las Violencias, dentro del Centro de Atención a la Víctima (CAV). Su ausencia generó profunda preocupación entre sus compañeros de trabajo, quienes fueron los primeros en advertir que no había asistido a un turno médico ni regresado a su domicilio.
En el marco de la investigación, la Policía del Neuquén desplegó personal de Bomberos, equipos montados, canes rastreadores y recursos técnicos en distintos sectores ribereños y rurales. Además, se realizaron entrevistas con familiares, amigos y allegados, mientras se analizan dispositivos y elementos personales que podrían aportar información relevante.