Extendieron la prisión preventiva para el cipoleño acusado de intento de femicidio
Víctor Hugo Benega Herrera, condenado a 11 años de prisión efectiva por el intento de femicidio de su ex esposa, continuará cumpliendo prisión preventiva hasta que la sentencia quede firme. Actualmente se encuentra alojado en el Establecimiento de Ejecución Penal de Cipolletti, bajo la órbita del Servicio Penitenciario Provincial.
En una audiencia de revisión realizada el viernes, el representante del Ministerio Público Fiscal solicitó la prórroga de la medida cautelar con fecha de vencimiento el 20 de octubre próximo.
Según expresó el fiscal, se solicita la prórroga de la medida cautelar de prisión preventiva hasta que la resolución adquiera sentencia condenatoria, teniendo en cuenta que el 28 de julio pasado fue declarado culpable y el 13 de octubre el Tribunal de Impugnación la confirmó, tras rechazar todos los agravios presentados por la defensa.
Explicó que la medida también está fundada en que el condenado tiene familiares en otro país, incluso estuvo más de un año viviendo afuera, y sumado a que en la actualidad cuenta con la posibilidad económica. El querellante adhirió a los planteos esgrimidos por el fiscal, mientras que el defensor particular no se opuso.
El Tribunal colegiado decidió por unanimidad prorrogar la prisión preventiva con los límites legales temporales bajo la misma modalidad en la que se estaba cumpliendo hasta el día de la fecha, a disposición del Servicio Penitenciario Provincial.
El hombre fue condenado en julio a 11 años de prisión por los delitos de tentativa de femicidio en concurso real con violación de domicilio y desobediencia a una orden judicial. El hecho se produjo en la madrugada del 29 de febrero del año pasado, cuando Venegas se introdujo en la vivienda que habían compartido con la víctima, aguardó escondido en el patio y la atacó por la espalda. La mujer vivió violencia por más de 20 años, incluida violencia sexual, física y psicológica, incluso hacia sus hijas.
En septiembre el Tribunal definió negar la prisión domiciliaria a Vargas, el hombre había reclamado el beneficio al cumplir 70 años y alegar problemas de salud, pero la Justicia entendió que no correspondía. La víctima ha manifestado que incluso desde la cárcel hostiga constantemente a su familia, llamándolos y amenazándolos y enviando personas a amenazarlos.